miércoles, 7 de enero de 2026

Rememorando la Historia

 

Francisco de Sarmiento, la furia española en Castelnuovo

La resistencia de los Tercios en Castelnuovo (1539) fue una defensa heroica de una pequeña guarnición española (unos 3.000 hombres) contra el masivo ejército otomano (más de 50.000) liderado por Barbarroja, un episodio que, aunque terminó en derrota, forjó la leyenda de los Tercios por su valor extremo al luchar hasta el último hombre, negándose a rendirse a pesar de la falta de apoyo, y causando enormes bajas al enemigo en una batalla que se compara con las Termópilas, destacando el liderazgo de Francisco de Sarmiento y su negativa a salvarse mientras sus hombres morían. 

Contexto:

La Santa Liga: Tras la pérdida de Otranto y la amenaza otomana, se formó una alianza entre España, el Papado y Venecia para frenar la expansión turca en el Mediterráneo.

Castelnuovo: Una fortaleza estratégica vital en la costa dálmata (actual Montenegro) que la Liga Santa tomó a los otomanos, pero que estos estaban decididos a recuperar.

Desavenencias: La alianza se deterioró, y Venecia, que reclamaba la plaza, se retiró, dejando a los españoles solos frente al asedio otomano. 

El Asedio (1539):

Fuerzas: Unos 3.000 españoles (el Tercio de Sarmiento) contra un ejército otomano de más de 50.000 hombres y una gran flota.

Defensa heroica: A pesar de estar aislados y con pocas provisiones, los Tercios resistieron ferozmente durante semanas, rechazando la rendición y luchando con espadas, picas y artillería.

Liderazgo de Sarmiento: El maestre de campo Francisco de Sarmiento se negó a escapar cuando se le ofreció una cuerda para trepar las murallas, prefiriendo morir con sus hombres.

Última resistencia: Los últimos 600 supervivientes se atrincheraron en un castillo, luchando espalda con espalda hasta la extenuación y la muerte, defendiendo sus vidas por Dios y el Rey. 

Legado:

Aunque Castelnuovo cayó, la resistencia se convirtió en un símbolo de valor y honor en toda Europa, inspirando poemas y canciones, y elevando la fama de los Tercios como una fuerza casi invencible en combate cuerpo a cuerpo.

Es recordada como una gesta comparable a las Termópilas por la desproporción de fuerzas y la entrega total de los soldados.