miércoles, 12 de mayo de 2021

EFEMÉRIDES DÍA 11 DE MAYO DE 2021

ARMA DE CABALLERÍA.

El 11 de Mayo de 1839, el General D. Diego de León, al frente de una División en la que sobresale su excelente Caballería, constituida por Escuadrones de las Guardias Reales y los Regimientos Príncipe y Montesa, se enfrenta en Arróniz (Pamplona) con el ejército carlista del General Elio. A pesar del vivo fuego de la artillería y fusilería carlista, Diego de León cargó en cabeza de los escuadrones contra las posiciones enemigas después de que Príncipe arrollase parte de la caballería carlista y de que Montesa y los Guardias Reales derrotaran al resto. Murió al frente de su Regimiento el Coronel de Montesa D. José de Leymery, y el Comandante D. Ramón Gómez Pulido fue laureado.

"SAGUNTO DA NOMBRE A SU NOMBRE"



ARMADA ESPAÑOLA.

Tal día como hoy del año 1.866, por disposición de la Reina, y acerca del crecido costo del sombrero de jipijapa, mandado a adoptar por R.O. de 2-X-1863, para la tropa de Infantería de Marina, destinada en los dominios de América, y de los inconvenientes que ofrece dicha prenda para el servicio de los buques de la Armada, la tropa del referido Cuerpo, en dichas posiciones, usara el vestuario de la Península en los días festivos, vistiendo en los de diario la blusa y el pantalón de mahón azul tina, y en sustitución del sombrero de jipijapa, la gorra con funda de lienzo blanco.

" VALIENTES POR TIERRA Y POR MAR"


ARMA DE ARTILLERÍA.

El día 11 de Mayo de 1755. Que el uniforme del Estado Mayor de Artillería, Compañías provinciales e inválidos fuese igual al de la oficialidad del Regimiento. Desde entonces viene prevaleciendo el azul con vueltas y forro de color encarnado y botón dorado.

El día 11 de Mayo de 1803, se suprimió la Brigada de Artillería volante de Guardias de Corps.

El día 11 de Mayo de 1819. Nace en Oviedo el Ilustre Artillero don MAMERTO DÍAZ ORDÓÑEZ Y SUÁREZ MIRANDA. Preocupado por la ciencia que alterna con las de soldado. Se distingue en campo de batalla y gana la Cruz de San Fernando de 1a clase. En 1877 asciende a Brigadier.

El día 11 de Mayo de 1837, el Teniente de Artillería D. RAMON SALAS RIVER, gana la Cruz de Primera Clase de San Fernando en el ataque de Naragondón (Filipinas), colocando las piezas a 150 metros del enemigo y no disponiendo más que de un Oficial y 26 Artilleros.

"Aprisa, Duro y Lejos"





CONFERENCIA EN EL CEFOT 1 (CÁCERES)

Nuestros Hermanos José Carlos Rey y Pedro Ramírez, han asistido en representación de HECAPE a la conferencia celebrada este 12 de mayo en el Centro de Formación de Tropa Nº 1 de Cáceres.


En el CEFOT, donde ya habíamos presentado las credenciales de la Hermandad, el Coronel Martel, al mando de la Institución, ha recibido a nuestros socios con la frase: "¡Hombre, los cabos 1°", a quienes saludó y continuó hacia la sala. 




A continuación el comandante Figueroa (jefe de estudios del CEFOT), que asciende a Tte. Coronel la semana próxima, nos presento a su relevo, Tte. Coronel Mateo y le dijo: "Trátame bien a los Cabos 1° que son buena gente y además compañeros de Regimiento", a lo que su relevo le contestó que por supuesto, que lo que necesitemos y ambos nos dieron las gracias por asistir a la conferencia.


En HECAPE continuamos trabajando en la medida de lo posible, dejando una buena impresión allá donde vamos. El trabajo coordinado y todos a un mismo paso, está consiguiendo que esta Hermandad marque auténticos hitos en el mundo de las asociaciones de Veteranos.


No somos perfectos y cometemos errores, pero la buena fe, la entrega desinteresada, la voluntad de servicio y la unidad de acción, nos llevará a cumplir cotas de éxito más que notables.

No olvidéis nunca, que el trabajo de equipo da resultados grandes, las individualidades; solo fracaso.

Y el éxito de HECAPE es cosa de todos nosotros, de TODOS.


domingo, 9 de mayo de 2021

TRADICIONES DE LA ARMADA.

Oración al ocaso.


Por regla general, los que tenemos cierta edad somos más conscientes de los peligros de la vida, no por poseer más inteligencia, sino porque durante el transcurso de los años algunos riesgos hemos corrido.

Cuando el trabajo se realiza en un entorno hostil, como puede ser el interior de una mina, en el espacio aéreo o en la mar, por poner unos ejemplos, se corre más riesgo de tener un percance que en un ambiente más amable.


Podéis imaginaros lo que sería, a partir del siglo XV, cruzar el Atlántico en demanda del Nuevo Mundo, a bordo de una carabela que tenía una eslora (largo) de 30 metros y encontrarse con una tormenta en mitad del océano ya fuera de noche o de día.

En esos momentos es cuando nos acordamos de Santa Bárbara unos, de la Virgen otros o directamente de nuestro Señor Dios.



En la Escuela Naval Militar de Marín hay una placa que recuerda a los alumnos lo que les espera fuera de esos muros y como si de un salvavidas se tratara tiene una frase grabada que dice así:

El que no sepa rezar que vaya por esos mares, verá que pronto lo aprende sin enseñárselo nadie”.

Hecha esta introducción necesaria, paso a contaros una tradición que todos los marinos españoles conocemos de sobra.


La Oración al ocaso.

Al ocaso, justo después del arriado de la Bandera, en los buques en puerto y en las dependencias de la Armada, es tradicional el canto de la Oración o, en su caso, la reproducción por la red de altavoces.

Con él, los marinos actuales se unen a los marinos españoles de todos los tiempos en el reconocimiento de su pequeñez frente a la mar.

Mientras dura el canto de la Oración, el personal en exteriores se mantiene en posición de saludo militar dando frente al lugar donde se canta o, si fuera por megafonía, al lugar donde se celebra la ceremonia de arriado de Bandera.

En la mar, el acto se sustituye normalmente por la lectura de la letra de la Oración a través de la red de altavoces, seguida de la voz “buenas noches” tradicional de la Armada al ocaso.





Ya, en 1573, Eugenio de Salazar, un viajero hacia las Indias Occidentales escribió lo siguiente:

"… a prima noche después de la cena se acuerda el pueblo de Dios por la voz del paje que trae la lumbre a la bitácora diciendo: “Amén, y Dios nos dé buenas noches; buen viaje, buen pasaje haga la nao, señor capitán y maestre y buena compaña, amén”.

Con el tiempo, las oraciones vespertinas fueron normalizándose y las Ordenanzas Generales de la Armada Naval de 1793 consideraban obligatoria la asistencia “al rosario de la tarde y demás rezos comunes, castigando al que se descuidare con plantones u otras mortificaciones.”


En la primera década de 1900, el capellán de la Armada José Mª Albacete González, compuso la “Oración del ocaso”, combinando una música solemne con una letra sencilla y emotiva.

Todo marino español la ha cantado o recitado infinidad de veces después del arriado de bandera en puerto o en la mar.

A mí particularmente me relajaba.

Dice así:



Tú que dispones de viento y mar

haces la calma, la tempestad

Ten de nosotros Señor piedad,

piedad Señor; Señor piedad”.



Dotación, buenas noches.




ISAAC PERAL S-81

Nos envía el Alférez de Navío don Antonio Rey, cuatro fotografías de la puesta a flote de nuestro submarino Isaac Peral S-81 y un video de la prueba de soplado de lastres. 

Unas notas aclaratorias que nos ha enviado el Alférez de NAvío Rey:

Soplado de lastres: que es lo que se ve en el vídeo, es meter aire a presión en los tanques de agua para expulsar el agua que tengan.

Soltado de lastres: es la acción de soltar los lastres de plomo de 15 toneladas que lleva el submarino adosado en la quilla y que se suelta en casos de una emergencia muy graves.

Esperamos que os gusten.











martes, 4 de mayo de 2021

ACCIDENTE POR ABORDAJE DEL SUBMARINO "SIROCO" S-72.

En esta entrega, os contaré un accidente, este más reciente, de otro submarino español que por puro MILAGRO no le costó la vida a la dotación del “Siroco” S-72, al que irónicamente, las dotaciones de los otros submarinos, llamábamos el “Sichoco”.


El 12 de junio de 1985 el S-72 estaba realizando maniobras, cerca de Cartagena, con algunos destructores de la 21ª Escuadrilla de Escoltas, entre ellos el “Almirante Valdés” D-23.

Antes de comenzar los ejercicios, el submarino hizo una exploración de superficie, que consiste en explorar con el sonar pasivo si hay algún contacto cerca en superficie, y … no quiero explicar aquí lo que me comentó personalmente el suboficial responsable del sonar.


El caso es que a las 08:52h. se mandó subir a cota periscópica para explorar con el periscopio ya izado y comenzar los ejercicios.

(En la fotografía veréis el mástil del periscopio doblado hacia popa) 


De pronto un poco antes de llegar a dicha cota se notó un impacto que hizo escorar al submarino ordenándose rápidamente bajar a cota de seguridad, profundidad a la que un buque de superficie no puede darte con la quilla, unos 50 metros.


Comprobado que no había vías de agua, se exploró de nuevo la superficie con el sonar, se hizo superficie y pusieron proa a la Base de Submarinos.

Recuerdo que ese día, hacía una hora aproximadamente, habíamos regresado con el “Mistral” de una navegación por el Mediterráneo formando parte de una flotilla de submarinos de la OTAN.



Nos habíamos pegado una merecida y necesaria ducha cuando alguien dijo:

“¡Venid, venid!

¡Menuda host.. trae el 72!

¡Madre mía!

Nuestros alojamientos estaban, y están, justo enfrente de la dársena y se veía como el “Sichoco” maniobraba para atracar en el muelle de Bazán.




Veíamos atónitos la proa de la vela destrozada y el periscopio doblado.

Todos pensamos lo mismo, 3 metros más abajo, o lo que es lo mismo ordenar subir a cota periscópica 3 segundos antes y hubiera habido una desgracia como la del C-4, le hubiera partido por la mitad o le hubiera escorado hasta darle la vuelta y … Game Over.


La Virgen del Carmen, como siempre, los protegió.


lunes, 3 de mayo de 2021

LOS 13 DE LA FAMA

El 1 de mayo de 1527, 85 españoles exhaustos capitaneados por Pizarro deben decidir entre "o Panamá y su pobreza o Perú y su riqueza".

Desde que en 1524 Pizarro iniciara la conquista del Birú, Perú para los españoles, con 112 hombres, 4 caballos y un solo navío, la situación de los aventureros había sido lamentable. En 2 años Pizarro había recibido 7 lanzadas tras duros enfrentamientos con los indios de la costa sur del Panamá. Otros como Almagro perdieron un ojo de un flechazo.

A los indios caníbales había que sumarle todo tipo de inclemencias meteorológicas. En mayo de 1527 ya solo quedaban 85 españoles en la Isla del Gallo, en la costa del Pacífico cerca de Colombia.




La moral de la hueste estaba por los suelos, el oro prometido del Perú no llegaba, al revés, muerte y hambre era todo lo que habían obtenido hasta el momento. Pero Pizarro no era de los que iban a rendirse, él sabía que Cortés se había hecho rico y famoso en el norte, conquistando el poderoso Imperio Azteca.

Varios de sus hombres, agotados y famélicos, plantearon un dilema, regresar a Panamá, olvidarse del Perú y salvar sus vidas. Para Pizarro esa decisión era su ruina, por todo lo invertido, y una humillación en lo personal. Su determinación era la misma que cuando llegó a América en 1502.

El de Trujillo quería continuar y "desenvainando su espada avanzó con ella desnuda hasta sus hombres, se detuvo frente a ellos, los miró a todos y evitándose una arenga larga se limitó a decir, al tiempo que trazaba una raya sobre la arena, POR ESTE LADO SE VA A PANAMÁ A SER POBRES y acto seguido, apuntando hacia el sur, les dijo POR ESTE OTRO ENCONTRARÉIS HAMBRE Y MISERIA HOY, PERO RIQUEZA Y FAMA MAÑANA". "Escoja el que fuere buen castellano lo que más bien le estuviere".

La mayoría de los hombres corrió a embarcarse en el navío dirección Panamá, con tal ímpetu, “como si escaparan de tierra de moros”.



Pero 13 hombres cruzaron esa raya, ante la inmensa alegría de Pizarro.13 hombres se lanzaron a lo desconocido, a pesar de las fatigas, de los fracasos, su voluntad les llevaría a cumplir su objetivo, encontrar el Perú. Pasarían a la historia como "los 13 de la fama".

Cristóbal de Peralta, Pedro de Candía, Francisco de Cuéllar, Domingo de Solaluz, Nicolás de Ribera, Antonio de Carrión, Martín de Paz, García de Jarén, Alonso Briceño, Alonso Molina, Bartolomé Ruiz, Pedro Alcón y Juan de la Torre.

5 meses más tuvieron que esperar en esa isla hasta que llegaron los refuerzos de Almagro. Cuando éstos llegaron se encontraron a Pizarro y a "los 13 de la Fama" hambrientos y acosados por los indios, pero ese mismo día pusieron rumbo hacia el Perú. La gloria se hizo esperar hasta1532 cuando Pizarro emuló a Cortés con la Conquista del Imperio Inca.

LA PRIMERA INFANTE DE MARINA ESPAÑOLA

La primera infante de la Marina española.

La novela 'Hija del Mar' narra la historia de una mujer que se hizo pasar por varón para alistarse en la Armada en 1793.

Retrato de Ana María de Soto y Alhama en el Museo Naval / R.C



JAVIER ARIAS LOMO - Sábado, 1 mayo 2021, 14:07


'Hija del mar' (Plaza y Janés) narra las aventuras de una de las heroínas más fascinantes de nuestro pasado y la hazaña secreta que le llevó a hacerse pasar por varón para alistarse en la Armada española y cumplir el sueño de recorrer el mundo.

Su autora, la historiadora y periodista asturiana Alicia Vallina (Pola de Siero, 1976), descubrió a Ana María de Soto y Alhama, una cordobesa nacida en 1775, durante su etapa como directora técnica en el Museo Naval de Cádiz-San Fernando, donde la ausencia de mujeres que hubieran jugado un papel relevante en la Armada le empujó a seguir investigando sobre la protagonista de su relato.

Esta emotiva novela brinda la oportunidad al lector de recrear la vida de una mujer única que, huyendo de un matrimonio impuesto y un padre incapaz de quererla, emprenderá un viaje en 1793, donde el arrojo y la valentía serán esenciales para que la protagonista sobreviva en un mundo de hombres en el que la violencia, el miedo y la traición también están presentes.

Hija de una humilde familia de panaderos, Ana María decidió a sus 18 años y sin previo aviso a sus padres, viajar a Cádiz disfrazada de hombre para alistarse en la sexta compañía del 11º Batallón de Infantería de Marina en San Fernando, bajo el nombre de Antonio María y fingiendo tener 16 años para evitar sospechas por la falta de vello facial y desarrollo masculino.

La obra, cuya acción se inicia en la Andalucía del siglo XVIII, supone la constatación de que Ana María de Soto se convirtió en la primera infante de la Marina española y que se embarcó en fragatas como Nuestra Señora de las Mercedes, Balbina o Santa Dorotea, y que estuvo presente en episodios tan relevantes de nuestra historia como los ataques de Banyuls contra los franceses, la defensa de Rosas, la defensa de Cádiz contra la escuadra inglesa o la batalla del Cabo de San Vicente, que supuso la derrota española contra los británicos en 1797. El rey Carlos IV concedió a Ana María el grado de sargento primero de los Batallones de la Marina.

Certificado de defunción y bautismo de Ana María de Soto

Recopilar los datos con los que completar la biografía de la protagonista y conformar una buena obra fue lo más difícil para la autora. «Es complicado encontrar una buena historia y más sobre una mujer nacida en el último tercio del siglo XVIII de la que no tenemos imágenes y apenas disponemos de información sobre su vida. Por ello se requiere un previo trabajo de investigación exhaustiva y, a partir de los datos obtenidos, poder pergeñar una historia novelada», ilustra Vallina.

Primeras pesquisas

La historiadora también organizó un módulo expositivo en la Sala de Infantería de Marina del Museo Naval, donde se muestra el certificado de defunción de Ana María de Soto (Montilla, Córdoba, 4 de diciembre de 1833) y su partida de bautismo (Aguilar de la Frontera, 7 de agosto de 1775). Su testamento y la prueba de un pleito que la Marina mantuvo con su padre son otros documentos con los que Vallina pudo continuar su labor de investigación.

Tal como asegura la autora, Ana María de Soto experimentó el valor de la amistad, pero también la soledad y lo incierto de su destino. «Es una historia que pretende mostrar, en un contexto tan disciplinado como el de la Armada, cómo lo humano y natural es el interrogante, y cómo el valor, el honor y la amistad son cualidades esenciales que nos vuelven empáticos y generosos».

La ministra de Defensa, Margarita Robles, presentó el libro el pasado jueves en el Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN), y destacó la emoción que produce en esta obra la mar, al poner de relieve los valores de una mujer valiente, «y de unos hombres que la acompañan y colaboran con ella». «Hace ya 33 años que hay mujeres incorporadas a las Fuerzas Armadas y que comparten esos grandes valores».


Módulo expositivo realizado por Alicia Vallina sobre la figura de Ana María de Soto

La historiadora asturiana destaca, además, que «no es una novela de mujeres, ni sólo para mujeres, porque todos estos hombres que recorren con ella ese camino físico pero también metafórico contribuyen a moldear su personalidad y a forjar esa identidad».

Otro de los aspectos más importante de la novela, afirma Vallina, es la constante búsqueda por parte de la protagonista de reconocimiento, no solo de los demás, sino el suyo propio, y el temor a experimentar el fracaso al no lograrlo. «Todos podemos vernos reflejados en su historia. Es como un espejo que nos enfrenta a nuestros miedos, a nuestro temor a no ser aceptados, a nuestras debilidades y necesidad de ser amados. Todos podemos ser protagonistas de una novela, todos tenemos historias que contar», apostilla la escritora.

FUENTE: https://www.elcorreo.com/culturas/libros/primera-infante-marina-20210501130333-ntrc.html