
Los detenidos, residentes en la localidad guadalajareña, se desplazaban desde su domicilio para inutilizar instalaciones de telecomunicaciones, ocasionando daños que superan los 150.000 euros.

Los detenidos, residentes en la localidad guadalajareña, se desplazaban desde su domicilio para inutilizar instalaciones de telecomunicaciones, ocasionando daños que superan los 150.000 euros.
El Monasterio de San Juan de los Reyes ha acogido el
Concierto Benéfico en favor de Marsodeto, con motivo del Día Mundial del
Síndrome de Down a cargo de la Unidad de Música de la Academia de
Infantería.
La entrada al acto ha tenido un precio simbólico de 8 euros,
que se destinará de forma íntegra a Marsodeto, la federación provincial de
personas con discapacidad intelectual.
Para ampliar la información:
Ante la desigualdad que existía en los diversos Cuerpos del
Ejército a la hora de calificar los distintos conceptos del valor en las hojas
de servicio y después de diversas consultas, Su Majestad la Reina Isabel II, de
acuerdo con lo establecido por la Junta de Ordenanzas y Sección de Guerra del
Consejo Real establece la Real Orden de 24 de marzo de 1851.
En ella se indica que, en los sucesivo, en todas las
diferentes armas e institutos del Ejército, al conceptuar el valor de los
Oficiales en sus hojas de Servicio se califique: «Distinguido», los que
por juicio contradictorio hayan obtenido la Cruz de la Orden de San Fernando,
«Acreditado», los que tuviesen hechos de guerra sin circunstancias que
contradiga dicha calificación y «Se le supone», aquéllos que no hubiesen tenido
ocasión de demostrarlo.
Estos conceptos que perduraron a través del tiempo se siguen
utilizando hasta el presente, haciéndose extensivo a todas las hojas de
servicio de los oficiales generales, oficiales, suboficiales y tropa.

La procesión saldrá desde el Monasterio de Nuestra Señora
de la Esperanza, (conocido también como Convento de Santa Clara), calle
Trinidad, 7 de Alcalá de Henares.
El Piquete de Escolta, estará formado
por los custodios de HECAPE:
D. Juan Carlos Espinosa de los
Monteros, D. Juan Ignacio San Miguel Valbuena, D. Francisco Miguel San Román
Serrano y D. Juan Manuel Rubio Rodríguez.
Uniformidad: Invierno, Medallas, Guantes Blancos y Escapulario
HECAPE, desempeñará con marcialidad y pulcritud, manteniendo en todo momento el máximo rigor y disciplina que requiere la ocasión.
Acto de arriado de la Bandera
Nacional, por última vez, en el campamento de la Guardia Civil (Bata, 28 de
abril de 1969).
Fuente: Servicio de Estudios
Históricos. Guardia Civil.
El 23 de marzo de 1969 dos Compañías Móviles de la Guardia
Civil se mantuvieron en Guinea Ecuatorial (oficialmente República de Guinea
Ecuatorial) para proteger a los ciudadanos españoles y colaborar con el nuevo
Gobierno guineano. El Gobierno español había ordenado la evacuación de todos
los españoles que aún quedaban en el país con motivo de la proclamación de su
independencia unos meses antes, el 12 de octubre de 1968, tras haber crecido
la tensión antiespañola durante el mes de febrero y marzo.
Ante el complicado clima social y de inseguridad, los
españoles que aún no habían podido salir del país se resguardaron en los
cuarteles de la Guardia Civil de Santa Isabel (Malabo) y de Bata (Guinea
Ecuatorial) mientras se preparaba la operación de evacuación, que sería
desarrollada con ayuda de la Armada.
El 28 de marzo se produjo el último arriado de la bandera de
España en el territorio continental de Guinea Ecuatorial y se abandonó la isla
de Fernando Poo (Bioko-Guinea Ecuatorial) unos días más tarde. El comandante de
la Guardia Civil Luis Báguena Salvador, los miembros de sus dos compañías, así
como los infantes de marina de la Armada Española que colaboraron en la
operación, abandonaron el país en las dos últimas embarcaciones enviadas, tras
cumplir con su misión.
El 5 de abril de 1969 se dio por concluida la presencia
española en el Golfo de Guinea, la cual se remontaba al siglo XVIII.
Las primeras asistencias técnicas internacionales del Cuerpo
de la Guardia Civil habían tenido lugar tras el proceso de emancipación de los
distintos estados hispanoamericanos. En dicho contexto, España asistió a
varios países en el diseño y organización de su seguridad pública. En concreto,
la Guardia Civil prestó asistencia en el ámbito de sus competencias durante los
procesos de creación de cuerpos policiales similares a la Benemérita en los
siguientes Estados:
• Guatemala: año 1894 (durante la fase de planeamiento, el
proyecto se suspendió por el magnicidio del presidente guatemalteco José María
Reina Barrios).
• El Salvador: años 1912-1926.
• Colombia: años 1916-1920.
• Costa Rica: años 1920-1921.
• Perú: años 1921-1949.
• Venezuela: años 1936-1940.
La batalla de Wad-Ras, librada el 23 de marzo de 1860, fue el enfrentamiento decisivo de la Guerra de África (1859-1860), donde las tropas españolas al mando de Leopoldo O’Donnell derrotaron definitivamente al ejército marroquí en el valle de Wad-Ras. Esta victoria aseguró el control español y llevó a la firma del Tratado de Wad-Ras el 26 de abril de 1860.
Cazadores de La Albuera –
Augusto Ferrer Dalmau
Regimientos del Arma de Caballería que intervinieron en la
batalla: Cazadores de Albuera, Coraceros del Rey, de la Reina, del Príncipe y
de Borbón, Lanceros de Farnesio, Villaviciosa y Santiago y Húsares de la
Princesa.
Puntos clave de la batalla
Contexto: Fue la batalla final de la campaña, crucial para evitar que la guerra se convirtiera en un conflicto largo e incontrolable.
· Acciones: Las tropas españolas, incluyendo los
batallones de cazadores de Cataluña y Madrid, tomaron el puente sobre el río
Burja, rechazando los contraataques marroquíes.
·
Liderazgo: Destacó la participación del
general Juan Prim.
· Consecuencias: La derrota forzó a Marruecos a
solicitar un armisticio.
Curiosidad: Con el bronce de los
cañones capturados, se fundieron los leones que custodian e Congreso de los Diputados en Madrid.
Esta batalla marcó el final del
conflicto de la Guerra de África
Creado con IA
Jacques de Molay, el último gran
maestre de la orden
En el año 1119, siete caballeros, liderados por el noble
francés de Champaña Hugh de Payens, juraron defender a los peregrinos
cristianos en Jerusalén y Tierra Santa, para lo que se creó una hermandad que
adoptó votos monásticos, incluido el de la pobreza, y cuyos miembros vivirían
juntos según un estricto código de conducta establecido.
En 1120, Balduino II, rey de Jerusalén (1118 a 1131), entregó
su palacio, la antigua mezquita de Aqsa, en el Templo del Monte de Jerusalén, a
los caballeros de esta hermandad para que lo utilizaran como sede, por lo que
la hermandad fue llamada «Orden de los Caballeros del Templo de Salomón», o
simplemente «templarios».
En 1129 fueron reconocidos oficialmente por el papa Honorio
II, en el Concilio de Troyes. Fue una de las primeras órdenes militares en
crearse y en un principio se les consideró como una rama de los monjes
cistercienses.
En 1145, los caballeros templarios recibieron permiso para
llevar manto con capucha blanca y empezaron a lucir la cruz roja sobre este
fondo blanco y la Iglesia les dio el respaldo en su lucha, siempre que fuera
por una causa justa. La primera gran batalla en la que participaron fue en
1147, contra los musulmanes en el curso de la segunda cruzada (1147-1149).
La Orden creció en poder económico, a lo largo de los dos
siglos en los que se mantuvo activa, gracias a las donaciones de los
simpatizantes que reconocían la importancia de su papel como defensores de los
valores cristianos, y desde todas las clases sociales recibían todo tipo de
donaciones (dinero, tierras, caballos, equipo militar, comida, …) invirtiendo
el dinero en la compra de propiedades que originaban importantes ingresos por
lo que terminaron poseyendo granjas, viñedos, molinos, iglesias, pueblos y todo
aquello que consideraban buena inversión. Además, sus arcas aumentaban gracias
a botines y tierras adquiridas como resultado de campañas victoriosas, así como
la potestad de exigir tributos a las ciudades conquistadas. Con el tiempo la
Orden se estableció en la mayoría de los estados de Europa Occidental desde
donde el dinero fluía para mantener a los caballeros, sus escuderos, sus
equipos y armaduras además de pagar impuestos al Estado, donaciones al papado,
diezmos a la Iglesia y ayuda a los pobres.
Su principal campo de acción fue en las Cruzadas, siempre en
los lugares de mayor riesgo defendiendo a los ejércitos en movimiento, siendo
especialmente conocidos por sus disciplinadas cargas a caballo, actuando en
formación cerrada, con las que eran capaces de quebrar las líneas
Con el transcurso de los tiempos fueron convirtiéndose en una
amenaza militar para los gobernantes de los países occidentales que
desconfiaban de las órdenes militares, más aún cuando empezaron a acumular
grandes cantidades de propiedades y reservas de dinero. Fueron acusados
públicamente de corrupción y de sucumbir al orgullo y a la avaricia, aunque la
mayoría de las críticas exageraban su riqueza real y se basaban en un
sentimiento de envidia y desconfianza.
Ya al principio del siglo XIV, el rey de Francia Felipe IV
pidió prestado dinero a la Orden, creyendo que podía hacerlo sin límite (los
templarios exigían siempre un interés a los préstamos que hacían) pero Felipe
IV no quiso resarcir su gran deuda con la Orden y en lugar de devolver el
dinero pidió apoyo al papa Clemente V y en 1307 muchos miembros de la Orden
fueron arrestados en Francia, sometiéndoles a torturas para demostrar que eran
«aliados del diablo» (se les acusaba de sodomía, de desprecio al crucifijo, de
adorar a ídolos, de negar la divinidad de Cristo, …). Ese mismo año Jacques de
Molay (último Gran Maestre que tendría la Orden) fue «despedido» de su cargo
por el Papa Clemente V.
El destino de la Orden, en su conjunto, se decidió en el
Concilio de Vienne (1311) en el que hubo confesiones (logradas mediante
tortura) de culpabilidad de los caballeros de Francia, Italia e Inglaterra,
pero no así de los templarios de Chipre y la Península Ibérica.
El Papa Clemente V (cautivo en Aviñón por orden de Felipe IV)
declaró oficialmente el fin de la Orden, el 22 de marzo de 1312, en la
Bula Vox in excelso. Los bienes de los templarios pasaron a la Orden
de los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén.
El Gran Maestre Jacques de Molay murió quemado en una pira el
18 de marzo de 1314, maldiciendo al rey Felipe IV, a todos sus descendientes,
al Papa Clemente V y a todos los que apoyaron su muerte, maldición que se
cumplió ya que ambos murieron a lo largo de ese año 1314 (el Papa el 20 de
abril y Felipe IV el 29 de noviembre).
Componentes de la Guardia Civil
prestando servicio en Cuba (1893).
Fuente: Oficina de Relaciones
Informativas y Sociales. Guardia Civil.
El 22 de marzo de 1896, durante la Guerra de la Independencia
cubana, se produjo un ataque de las tropas autodenominadas libertadoras
(sublevadas) contra la ciudad de Santa Clara (Cuba), capital de la antigua
provincia de Las Villas. Las tropas españolas que defendían la ciudad,
compuestas por guardias civiles y soldados, ofrecieron una valerosa resistencia
por lo que Máximo Gómez Báez (1836-1905), general en jefe de las tropas
revolucionarias cubanas, ordenó la retirada.
El objetivo de la acción era dar un golpe con amplia
repercusión político-militar en el mando español en Cuba, por tener una
posición estratégica desde la que se controlaba el ferrocarril y carreteras en
el centro de la isla.
Desde 1844, la Guardia Civil tuvo como objeto afrontar los
problemas de seguridad peninsulares, pero no tardaría mucho en hacerse cargo
también, dentro de sus funciones, de misiones en el resto de los territorios de
Ultramar. La creación de la Guardia Civil en Cuba, durante el bienio progresista
1854-1856, estuvo motivada por las presiones ejercidas tanto por los
propietarios y comerciantes de la isla para que se protegiesen sus fincas y
negocios, como por la del propio Ejército, al considerarla una fuerza idónea
para esos fines. Todo ello como consecuencia del prestigio que la Guardia Civil
iba adquiriendo en la península.
Inicialmente, la Guardia Civil de Cuba estuvo compuesta por
600 integrantes reclutados del ejército de la isla, no pertenecientes a la
Guardia Civil de la península. Esta fuerza se desplegó únicamente en el
distrito de La Habana (Cuba) con competencias distintas a las de la Guardia
Civil peninsular.
Después, para responder a los crecientes problemas de seguridad y los problemas de gestión del personal, la Guardia Civil de Cuba se integró en su homónima peninsular con la Ley de Amalgama de 1871. Cuba llegó a tener 5280 efectivos desplegados en 1895.
Concierto XXV aniversario Agrupación Musical Jesús de Medinaceli
(Alcalá)
Domingo 15 de marzo de 2026. Teatro Cervantes
Video creado por María del Pino para felicitar el día del
padre en general a todos los que son padres de HECAPE.
Gracias María