A400M – Ejército del Aire y del
Espacio de España
Por primera vez, un avión A400M del Ejército del Aire y del
Espacio operó desde el Aeródromo Militar de Melilla, en el marco de un vuelo de
instrucción destinado a practicar maniobras de aproximación, aterrizaje y
estacionamiento en la plataforma militar.
La actividad marcó el primer aterrizaje y estacionamiento de
este modelo en la instalación, situada en una de las ciudades autónomas
españolas del norte de África.
La operación permitió a la tripulación perfeccionar
procedimientos en un entorno con características particulares, reforzando la
capacidad de proyección y flexibilidad de la unidad. El Ala 31, operadora del
A400M, desarrolló esta actividad en línea con su lema, “Lo que sea, donde
sea y cuando sea”, consolidando su disponibilidad para cumplir misiones en
cualquier punto del territorio nacional.
Este hito también puso en evidencia la preparación del
personal del Aeródromo Militar de Melilla, donde durante años se han realizado
trabajos de adecuación y mejora para posibilitar operaciones de mayor
complejidad. La llegada del A400M demostró que la infraestructura está
capacitada para operar distintos tipos de aeronaves, lo que refuerza su rol
dentro del dispositivo de defensa y su nivel de alistamiento operativo.
Con motivo del primer aterrizaje de este modelo en Melilla,
las autoridades abrieron las instalaciones a medios de comunicación y a
representantes militares. Los asistentes tuvieron la oportunidad de visitar el
interior de la aeronave y conocer su configuración y capacidades de transporte,
en una jornada que subrayó la relevancia institucional del acontecimiento.
La importancia estratégica de Melilla se ha visto reforzada
en el último año por el incremento de los flujos migratorios en los enclaves
españoles del norte de África. En ese contexto, vale recordar que las
Fuerzas Armadas durante el mes de marzo del 2025 activaron grupos y subgrupos
tácticos en el marco de la Operación “Presencia Reforzada”, bajo el
control operativo del Mando de Operaciones (MOPS), con el objetivo de
fortalecer la vigilancia, la disuasión y el control del entorno estratégico en
Ceuta y Melilla.
Asimismo, al siguiente mes, bajo la dirección del Mando
Operativo Terrestre (MOT), con sede en Santa Cruz de Tenerife, se mantuvieron
desplegadas operaciones de presencia, vigilancia y disuasión en territorios
extrapeninsulares, incluidas las Islas Canarias y las ciudades autónomas del
norte de África.
Estas acciones, coordinadas en el marco del control operativo
del Comandante del Mando de Operaciones, evidencian el papel de Melilla como
punto sensible dentro del dispositivo de seguridad nacional, contexto en el
cual la reciente operación del A400M adquiere una dimensión adicional desde el
punto de vista logístico y operativo.
