El Guerrero fue un navío de línea de la Real Armada
Española, construido en los Reales Astilleros de Esteiro de Ferrol. Su nombre
de advocación era San Raimundo. Tras 92 años en la armada, se convirtió en el
navío de línea con más años de servicio activo en el mundo.
Construido en Ferrol en 1752, este
gigante de la serie de "Los Doce Apóstoles" no solo era una máquina
de guerra, era prácticamente eterno. Mientras que la vida media de un navío de
madera en el siglo XVIII era de unos 15 a 20 años, el Guerrero rompió todos los
esquemas:
¡96 años de servicio ininterrumpido!
(1754 - 1850)
Desde escoltar a Carlos III hasta
sobrevivir a las tormentas más feroces del Atlántico, el Guerrero fue testigo
del ascenso y caída de imperios. Fue diseñado bajo el sistema de Jorge Juan,
buscando la perfección técnica, y vaya si lo lograron.
Se le conocía por su robustez
extrema, ganándose el respeto de todas las armadas de la época. Fue desguazado
en 1850, no por viejo, sino porque la era del vapor ya reclamaba su sitio.
Una auténtica leyenda de madera y bronce que navegó casi un siglo sin rendirse.
