España no recupera la mili
obligatoria, pero refuerza su estructura de defensa sin llamar a reclutas y a
través de reservas voluntarios. También se están desarrollando programas que
mejoran la formación técnica. Es una forma de preparar al país para posibles
contingencias, priorizando la eficiencia.
Desde el Ministerio de Defensa español insisten en que "en España no va a haber servicio militar ni está previsto que lo haya". Sin embargo, voces del entorno de las Fuerzas Armadas consideran que este tipo de programas pueden resultar útiles en caso de conflicto. No como sustituto del Ejército profesional, subrayan, sino como mecanismo para crear reservas que permitan cubrir bajas y reforzar la Defensa nacional. "No se trata de crear soldados para hoy, sino de tener reservas para mañana", explican.
