La Guardia Civil ha avisado este
lunes de que vuelven a circular correos electrónicos que suplantan a la
Dirección General de Tráfico.
El gancho es directo: te anuncian una
multa pendiente y te apremian a pagar en un plazo breve. Incluso avisan de un
incremento inmediato del importe si no pasas por caja a toda prisa, todo muy
amable. El objetivo es que la persona destinataria facilite datos personales y
bancarios a través de enlaces incluidos en el mensaje.
¿Qué está pasando con estos correos
que simulan multas de la DGT?
En la jornada de hoy se ha tenido
conocimiento en Navarra del envío de estos correos fraudulentos. Según la
Guardia Civil, se trata de una modalidad ya detectada días atrás que volvió a
circular en las últimas horas, después de que la semana pasada numerosas
personas recibieran comunicaciones similares.
El patrón se repite: se avisa de una
supuesta multa pendiente y se advierte de que el importe subirá de manera
inmediata si no se paga en un breve plazo. El tono es urgente, lo suficiente
como para que quien lo reciba no se lo piense demasiado y pulse en los enlaces.
Cómo reconocer un correo falso de
multa de tráfico
Los mensajes incluyen enlaces para
“acceder al expediente” o para efectuar el pago. El objetivo real es que el
destinatario facilite datos personales y bancarios, aprovechando la prisa y la
confusión que generan los plazos exprés.
A continuación, tienes una tabla con
las señales descritas en esta campaña y su significado práctico, para que
puedas identificarlas de un vistazo.
¿Qué recomiendan la Guardia Civil y
el Instituto Nacional de Ciberseguridad si te llega uno de estos correos?
La Guardia Civil recuerda que la DGT
no comunica sanciones ni gestiona pagos por correo electrónico. Todas las
notificaciones deben comprobarse a través de los canales oficiales, por lo que
conviene desconfiar de cualquier mensaje que prometa arreglar una multa con un
par de clics.
Sigue estos pasos prácticos si
recibes uno de estos correos:
1. No pulses en
los enlaces incluidos en el mensaje.
2. Desconfía de
comunicaciones con amenazas o plazos muy reducidos.
3. Revisa el
remitente real del correo.
4. Verifica la
información por vías oficiales.
5. Si ya
facilitaste datos, contacta de inmediato con tu entidad bancaria y conserva
todas las pruebas del intento de fraude.
Por el momento no se han registrado
casos consumados, pero la alerta sigue vigente: estas campañas pueden continuar
con variaciones en el contenido y en las cantidades reclamadas.
En consecuencia, conviene mantener la precaución y actuar siempre con calma y comprobación previa.

