La obra representa el momento en que
los últimos defensores de la ciudad hispana de Numancia se dieron
muerte a sí mismos a fin de impedir que fueran capturados vivos por los
romanos, que en esta obra aparecen entrando en la ciudad mientras los
numantinos se suicidan.
La defensa de Numancia (154-133
a.C.) fue una heroica y tenaz resistencia de la ciudad celtíbera ante el
Imperio romano, convirtiéndose en símbolo de lucha extrema antes de sucumbir.
Durante casi dos décadas, Numancia resistió, culminando en un suicidio
colectivo tras el asedio de Escipión Emiliano en 133 a.C.
Puntos Clave de la Defensa de
Numancia:
Ubicación y Contexto: Situada en
el cerro de la Muela en Garray (Soria), fue un foco de resistencia contra la
expansión romana en Hispania.
Guerra Numantina: El conflicto duró casi 20 años, con
sucesivos cercos romanos entre 153 a.C. y 133 a.C..
Asedio Final (133 a.C.): Tras
años de fracasos, Roma envió a Escipión Emiliano, quien construyó un cerco
militar de 9 km con torres y fosos para bloquear la ciudad.
Suicidio Colectivo: Ante el
hambre y la imposibilidad de vencer, los numantinos prefirieron morir a ser
esclavizados, incendiando su ciudad y suicidándose la mayoría.
Legado: La expresión
"defensa numantina" se utiliza para describir la resistencia
obstinada de una posición hasta el último extremo.
El relato del asedio fue inmortalizado por historiadores romanos, destacando la tenacidad arévaca frente a la maquinaria bélica romana.
