El 2 de abril de 1910 se publica una Real Orden por la que se
encarga al Cuerpo de Ingenieros que se haga cargo de «los servicios de
aerostación, aeronáutica y aviación» (globos, dirigibles y aeroplanos), siendo
esta la primera vez que se hace mención en España a la aviación.
Un año más tarde, el 7 de marzo de 1911, entró en vigor el
Reglamento para la Experimentación de Aeroplanos, siendo nombrado jefe y
encargado de efectuar los ensayos el coronel D. Pedro Vives Vich. Como ha sido
generalmente admitido, esta fecha se ha considerado como origen de la Aviación
Militar española, celebrándose la efeméride de los 75 años en 1986, y la de los
100 años en 2011.
Sin embargo, por la trascendencia que tuvo para la historia
de la aviación militar española su publicación, se toma como «Certificado de
Nacimiento» de la misma el Real Decreto de 28 de febrero de 1913, en cuyo
artículo 1º se expresa: «Se crea el Servicio de aeronáutica militar, cuyas
tropas se organizarán con arreglo a la plantilla que se publicará
oportunamente, sirviendo de base la del actual servicio de aerostación, al cual
sustituye». Asimismo, su artículo 3º expone: «El servicio de aeronáutica militar
comprenderá dos ramas: aerostación y aviación, y tendrá por cometido la
adquisición del material y la instrucción del personal afecto a ambas ramas».
El servicio de aerostación tendría su sede en Guadalajara
(Academia de Ingenieros) y su primer jefe sería el comandante D. Antonio Cué
Vidaña, y el de aviación en Cuatro Vientos, con el capitán D. Alfredo Kindelán
al mando. Se nombró primer jefe del Servicio de Aeronáutica Militar al coronel
D. Pedro Vives Vich.
