Un helicóptero BO-105 del Servicio
Aéreo de la Guardia Civil se incorpora a los recursos de las Ingenierías
Aeroespacial y Mecánica de la ULE
La aeronave, fue retirada del
servicio activo en 2024 tras más de cuatro de décadas de operaciones en la
Unidad Aérea de León entre 2013 y 2017, y ha sido preparada para la actividad
docente, con la retirada de todas las piezas reutilizables e inhabilitada para
el vuelo.
El recurso viene a reforzar la
formación aeronáutica y mecánica de la Universidad de León y se suma a otras
herramientas como los bancos de ensayo, los túneles de viento y el simulador de
vuelo
27 de enero de 2026. La
Universidad de León ha incorporado a sus recursos didácticos
un helicóptero BO-105 de la Guardia Civil que, tras cuatro décadas de
operaciones, cambia de destino y se convierte en una herramienta de aprendizaje
para los estudiantes de la Escuela de Ingenierías Industrial, Informática y
Aeroespacial.
Se trata de una aeronave que formó
parte de la Unidad Aérea de León entre 2013 y 2017 y que voló desde
su creación en 1983 hasta marzo de 2024, cuando fue retirado del servicio
activo. Ahora inicia una etapa al servicio del conocimiento, tras ser
cuidadosamente preparada, desprovista de todas las piezas reutilizables e
inhabilitada para el vuelo.
Se trata de una herramienta de primer
nivel que permite ofrecer a los estudiantes “una oportunidad única de
aprendizaje que no se encuentra en los libros ni en los simuladores. Es una
manera de acercar la formación universitaria a la realidad profesional del
sector aeronáutico”.
Así lo destacó la rectora de la
ULE, Nuria González, en el acto de presentación de la aeronave, en la que
quiso agradecer a la Guardia Civil su disposición y su colaboración permanente,
así como el impulso de la Dirección de la Escuela para incorporar un recurso
que refuerza “nuestro compromiso con la excelencia en la docencia”.
El BO-105 es un helicóptero versátil
y robusto, capaz de transportar uno o dos pilotos y hasta tres pasajeros, o una
carga de 1.000 kilos. Según detalló el teniente coronel jefe Accidental de la
Comandancia de León, César Sánchez Sutil, alcanza una velocidad máxima de
240 km/h, un techo de vuelo superior a 5.000 metros y cuenta con un depósito de
combustible de 560 litros.
Una aeronave que durante su etapa en
León realizó misiones de rescate en montaña, búsqueda de personas desaparecidas
y labores de vigilancia aérea desde la base de La Virgen del Camino. Datos
que reflejan, remarcó, por qué esta aeronave marcó una época en la historia
reciente de la Guardia Civil y por qué ahora ofrece un valor formativo
excepcional.
