Durante aproximadamente dos años la Armada ha puesto a prueba
el dron de superficie SEAD23 con el que ha participado en ejercicios como el
REPMUS, BALTOPS 24 o Dynamic Messenger
El pasado día 9 de diciembre el Centro de Experimentación y
Vehículos no Tripulados de la Armada (CEVENTA) recibió en la Base naval de Rota
el dron de superficie SEAD 23, fabricado por la empresa pontevedresa Seadrone,
perteneciente al grupo Zelenza, tras haber sido evaluado durante dos años y
haber determinado su potencial para la Armada.
Ahora se inicia la formación de sus operadores con el apoyo
de personal de la empresa Seadrone-Zelenza con el fin de poder comenzar a
principios de año la campaña de experimentación en la que, como objetivos, se
pretende conseguir integrar cargas útiles, desarrolladas por la industria
nacional, que permitan incrementar la capacidad de combate del SEAD23, y que
incluyen, por ejemplo, la instalación de una estación de armas remota (RWS) y
de munición merodeadora. La Armada espera que el dron se encuentre totalmente
operativo el próximo septiembre.
La Flota potencia con esta adquisición sus capacidades, ya
que desde el CEVENTA destacan de este dron USV su enlace satélite, que
permitirá operarlo con un alcance, limitado tan sólo por su capacidad de
combustible. Asimismo, destacan su velocidad y capacidad de carga y baja firma
radar.
El dron de superficie SEAD23 que ha adquirido la Armada
comenzó su singladura participando en el proyecto europeo “OCEAN 2020”,
embarcado en la fragata ‘Santa María’. Su silueta es bien conocida en el Centro
de Experimentación Operativa de la Marina Portuguesa (CEOM), donde ha
participado en tres ediciones del ejercicio REPMUS y en dos ocasiones en el
ejercicio DYNAMIC MESSENGER. Tampoco es un extraño en ambientes anfibios puesto
que ha participado en DÉDALO 23, FLOTEX 23 y BALTOPS 24 a bordo del ‘Castilla’
y del ‘Juan Carlos I’. Finalmente, en 2025 participó en DYNAMIC MARINER 25
actuando como una fuerza de oposición desde la Base naval de Rota.
La empresa Seadron ha trabajado durante alrededor de tres
años en el desarrollo del SEAD 23. Durante este tiempo el centro de
experimentación de la Armada, en contacto con la empresa proveedora, ha estado
cooperando para la mejora de su diseño y para la inclusión de nuevas
capacidades. El SEAD 23 ha embarcado en buques, fragatas y en el ‘Juan Carlos
I’ en distintas ocasiones en los últimos dos años para probar la embarcación e
ir adecuándola a las peculiaridades navales, como son el izado y la operación
del dron desde una plataforma que se mueve en el mar.
Especificaciones técnicas
El SEAD 23 tiene una eslora de 7 metros y un motor de 250 HP
que le proporciona una velocidad máxima de 30 nudos. Dispone de combustible
para navegar 200 millas a 15 nudos y una capacidad de carga útil de 300 kg. En
su configuración básica se incluyen un sonar multihaz, un radar de superficie,
transceptor AIS y cámara EO/IR. Es capaz de utilizar tres tipos distintos de
enlace: satélite, radiofrecuencia y 5G, conmutando de manera automática entre
ellas para conseguir la mejor conectividad.
Sobre el Centro de Experimentación y Vehículos no Tripulados
de la Armada
El centro nació al objeto de guiar los esfuerzos de la Armada
para definir las capacidades que necesita la Flota en este nuevo escenario, así
como estar en contacto con la industria de defensa y la innovación con el fin
de transmitir lo que la Armada necesita de estas nuevas capacidades para que la
industria pueda acometer esos desarrollos. La misión fundamental del Centro es
ejercer como núcleo integrador de todas las actividades relacionadas con el
impulso en I+D+i de los sistemas no tripulados y tecnologías emergentes de
posible aplicación en el ámbito naval, además de fijar los criterios para su
adquisición y pruebas en ejercicios y maniobras navales, tanto nacionales como
en el entorno OTAN. Dirigido por un capitán de navío dependiente orgánicamente
de la Flota, los tipos de drones que son evaluados por este centro obedecen a
las siglas UUV (submarino), USV (superficie), UGV (terrestre) y UAV (aéreo).
