El 16 de enero de 1845, el Duque de
Ahumada emitió una circular crucial que sentó las bases morales y de
conducta para la Guardia Civil, detallando principios como no ser temible
sino a los malhechores, ser prudente sin debilidad y firme sin violencia,
valores que fueron incorporados directamente en la Cartilla del Guardia Civil,
aprobada oficialmente meses después, el 20 de diciembre de 1845, convirtiéndose
en la "biblia" de la institución.
Contenido Clave de la Circular y la
Cartilla:
Valores Fundamentales: "El
honor ha de ser la principal divisa del guardia civil; debe por consiguiente
conservarlo sin mancha. Una vez perdido, no se recobra jamás".
Conducta en el Servicio: Ser
prudentes sin debilidad, firmes sin violencia y políticos sin bajeza, siendo
ejemplares para mantener el orden.
Enfoque hacia los Ciudadanos: No
ser temible sino para los malhechores y los enemigos del orden.
Organización y Deberes: Establecía
el conocimiento de la demarcación y la identificación de sospechosos, recayendo
la responsabilidad en los comandantes de puesto.
Acción Humanitaria: Introdujo el
germen de la acción humanitaria frente a emergencias (inundaciones, incendios,
terremotos).
Importancia Histórica:
Esta circular fue el embrión de la
Cartilla, un código moral que guio a la Guardia Civil, sintetizando reglamentos
anteriores y estableciendo la identidad del cuerpo.
La Cartilla, con sus preceptos, se
convirtió en la seña de identidad de la Institución, consolidando la disciplina
y la ética que la distinguen.
En resumen, el 16 de enero de 1845 marca un hito clave en la organización de la Guardia Civil, estableciendo los principios que definirían su actuación y valores durante generaciones.
