Falleció en Cartagena, en esta fecha, el teniente general de
la Real Armada D. Francisco de Liaño y Arjona, que comenzó a servir al Rey
cuando la toma de Mallorca (1715, último acto de la guerra de Sucesión),
ingresó (1717) en el recién creado Cuerpo de Oficiales de Guerra de la Real
Armada (años más tarde: Cuerpo General) y participó en las campañas de Cerdeña
y Sicilia, concurrió a la toma de las plazas de Palermo y Mesina, y resultó
herido en el desgraciado combate de Cabo Passaro, donde fue hecho prisionero
por los ingleses de la escuadra del almirante Bing.
Tras mandar, en el empleo de capitán de fragata, el
navío San Isidro de la escuadra de Ferrol, ascendió a capitán de
navío el 4 de diciembre de 1730. Enseguida, participó en la triunfal expedición
a Orán, del mando del duque de Montemar, que llevó de mando del componente
naval al teniente general de la Real Armada, D. Francisco Cornejo, el cual eligió
a Liaño, junto a los capitanes de navío D. Juan José Navarro de Viana (futuro
marqués de la Victoria, por la de Tolón del 22 de diciembre de 1744) y al conde
de Bene-Masserano (que llegó también a teniente general y murió siendo
embajador en la Corte de Rusia), para formar su estado mayor. Ellos fueron los
que elaboraran la orden de operaciones anfibia (Instrucciones, órdenes y
señales tocantes a la marcha y desembarco)que con tanta perfección se
desarrolló. Retirada la escuadra y parte de la fuerza, Montemar dejó como
gobernador militar de Orán al célebre marqués de Santa Cruz de Marcenado, que
fallecerá en el campo del honor, en una salida que hizo contra los moros.
Por su comportamiento en Orán, Liaño fue recomendado al
Gobierno de S.M. Tras ese éxito, realizó un viaje redondo a América formando
parte de una de las Flotas de Indias.
Una vez ascendido a jefe de escuadra (por entonces no existía
el empleo de brigadier), y entre 16 de octubre de 1737 y 18 de noviembre
de1739, mandó el Departamento de Ferrol y, al cesar en dicho mando se le ordenó
presentarse en la Corte, donde se le confirió, en 1740, el mando de la escuadra
de Cádiz, con la que cruzó por el Atlántico y Mediterráneo. Poco después, salió
de comisión de servicio para Túnez, en misión diplomática cerca de dicha
Regencia.
Estaba cruzado, desde joven y tras haber corrido caravanas,
en la Orden de San Juan de Jerusalén (vulgo, Malta) en la que llegó a tener la
dignidad de Comendador.
Ascendió a teniente general el 20 de septiembre de 1752 y
nombrado capitán general del Departamento Marítimo de Cartagena tomó posesión
el 18 de enero de 1753, falleciendo en la fecha que conmemora esta
efeméride, (…) con la reputación de un honrado, entendido y valiente
marino. La estela de su apellido ha continuado en la Armada hasta nuestros
días.
