Augusto Ferrer- Dalmau. Carabineros.
Estas fuerzas combatieron en la Guerra de la Independencia encuadradas en
compañías.
Desarrollo de la batalla y resultado
La batalla comenzó en las primeras
horas de la mañana de aquel 13 de enero de 1809. Las fuerzas españolas, que
inicialmente ocupaban posiciones defensivas en las alturas cercanas a Uclés,
fueron sorprendidas por un movimiento envolvente de la caballería francesa.
Victor dividió sus fuerzas, enviando una columna para atacar frontalmente
mientras otra realizaba un movimiento de flanqueo.
La caballería francesa logró romper
las líneas españolas, causando confusión y pánico entre las tropas bisoñas.
Aunque algunas unidades veteranas españolas resistieron valientemente, la
superioridad táctica y la mejor coordinación francesa resultaron decisivas. El
ejército español se vio forzado a retirarse de forma desordenada,
convirtiéndose la retirada en una desbandada.
El resultado fue una completa
victoria francesa. Las bajas españolas fueron muy elevadas: cerca de 1.000
muertos y 4.000 prisioneros, incluyendo varios generales. También se perdió
toda la artillería. Los franceses sufrieron pérdidas mínimas.
Consecuencias
La derrota de Uclés tuvo importantes
consecuencias estratégicas y políticas. Militarmente, dejó expuesto el camino
hacia Andalucía y mostró las debilidades del ejército regular español: mala
preparación, equipamiento deficiente y problemas de mando. Esto llevó a
replantear la estrategia militar española, dando más importancia a la guerra de
guerrillas.
Políticamente, la derrota debilitó la
autoridad de la Junta Central y aumentó las tensiones entre los diferentes
dirigentes militares y políticos españoles. La pérdida de tantos soldados y
oficiales veteranos dificultó la posterior reorganización del ejército español.
La batalla también tuvo un notable
impacto en la población civil. La ciudad de Uclés y los pueblos cercanos
sufrieron saqueos y represalias por parte de las tropas francesas. Ello
incrementó el odio popular hacia los invasores y fortaleció la resistencia
guerrillera en la región.
Se considera esta batalla como una de
las derrotas más severas sufridas por el ejército regular español durante la
Guerra de la Independencia. Sin embargo, de forma paradójica, contribuyó a la
adopción de tácticas de guerra irregular que resultarían más efectivas contra
los franceses.
