Tal día como hoy del año 1.905, el buque de la Armada “Cardenal Cisneros” a la salida de la ría de Muros, naufraga en las proximidades del bajo de Meixidos. El soldado del Cuerpo de Infantería de Marina, Claudio Zuruturra, de centinela en el portalón, persiste impávido a todo lo que a su alrededor ocurre, atento sólo al cumplimiento de su obligación. Tocado el “abandono de buque” y avisado por sus compañeros, se niega a abandonar su puesto si no es relevado por su Cabo, teniéndose que obligarle a que se retire con su armamento.
