Giráldez, Francisco. (Segunda mitad
s. XIX). Botadura del submarino «Peral» en el puerto de Cádiz. Óleo sobre
lienzo. (Museo Naval de Madrid).
En octubre de 1887, Isaac Peral comenzó en el Arsenal de La
Carraca, Cádiz, la construcción de su submarino Peral, que fue botado el 8
de septiembre de 1888. Era de acero, forma de huso y sección circular. Medía 22
m de eslora, 2,87 de manga y 2,76 de puntal. Desplazaba 77 toneladas en
superficie y 85 en inmersión. Su cota de inmersión era de 30 m. Su dotación era
de 10 hombres. Tenía dos hélices a popa movidas por motores eléctricos de 30
CV, alimentados por una batería de más de 600 acumuladores. Daba 8 nudos en
superficie y 3 en inmersión. Su autonomía era de 130 millas a 6 nudos y 396
millas a 3 nudos. Tenía timones verticales y horizontales a popa, un tubo
lanzatorpedos a proa y podía llevar dos torpedos de reserva.
La inmersión era por inundación de tanques de lastre que,
para salir a superficie, eran evacuados por una bomba eléctrica. Mantenía la
cota con el “aparato de profundidades”, que gobernaba dos hélices en ejes
verticales, una en cada extremo del fondo, movidas por sendos motores de 4 CV,
accionados por las baterías. Y tenía otros adelantos.
Realizó las pruebas de mar con éxito. Pero, por desacuerdos
con la Armada, el proyecto no siguió adelante. El casco del Peral se
muestra al público en el Museo Naval de Cartagena.
