miércoles, 6 de agosto de 2025

Creación del Centro de Adiestramientos Especiales

Alumnos del VIII Curso de Adiestramientos Especiales en el Centro de Adiestramientos Especiales (CAE) (El Escorial, 1983).

Fuente: Unidad de Acción Rural. Guardia Civil.

El 6 de agosto de 1980, por medio de la Orden General número 34, se creó el Centro de Adies­tramientos Especiales (CAE) con la misión principal de impartir los cursos de formación del enton­ces Grupo Antiterrorista Rural (GAR). En virtud de las necesidades del Cuerpo, el CAE ha exten­dido sus capacidades formativas a las más variadas materias en el campo de las competencias de las unidades operativas, para dar respuesta a la evolución de las técnicas y métodos utilizados en la comisión de toda clase de delitos.

Inicialmente, su base operativa estuvo ubicada en dos emplazamientos de Madrid, San Lorenzo de El Escorial (1980-1989) y Guadarrama (1989-1998), y desde 1998 está en Logroño (La Rioja) junto al GAR. Encuadrado dentro de la Unidad de Acción Rural (UAR).

En un primer momento, su actividad se vinculó a la formación de las unidades creadas como res­puesta al terrorismo. Su misión es impartir la enseñanza de especialización dirigida al personal que formará parte de la UAR. Además, es responsable de adiestrar a todo el personal que se determi­ne en materia de tiro, técnicas especiales y protección de personas e instalaciones, y de acreditar el mantenimiento de las aptitudes y conocimientos impartidos al personal titulado por el centro.

El CAE es un centro docente de perfeccionamiento con naturaleza de operaciones especiales. Es responsable del mantenimiento y la actualización del sistema de intervención operativa de la Guardia Civil. Además, elabora la doctrina específica de actuación frente a una problemática es­pecífica y realiza estudios y pruebas de elementos de armamento y equipamiento policial para de­terminar su idoneidad antes de dotarlos de manera oficial.

Una media de 800 personas pasa anualmente por sus aulas, con variados programas de forma­ción que se articulan en dos modelos diferentes. Por un lado, cursos de perfeccionamiento, regla­dos por el sistema general de la Jefatura de Enseñanza de la Guardia Civil y, por otro, las acciones formativas ad hoc, diseñadas a partir de las capacidades que el centro posee y que se ajustan a las necesidades de las diferentes unidades destinatarias de la formación.