Retrato de Alejandro Malaspina y
Melilupi, brigadier de la Real Armada. Anónimo. (Museo Naval de Madrid)).
En pleno destierro, tras siete años en la prisión coruñesa
del castillo de San Antón, fallecía en Pontremoli, vecina de Mulazzo (Toscana),
donde había nacido, uno de los más ilustres marinos que dio la Armada en el
siglo XVIII.
Las expediciones científicas de Francia e Inglaterra con
personajes como Cook, Bouganville o Lapérouse, mostraban la delantera que
habían tomado estas naciones en el campo de la ciencia. Pero España, con la
creación de la Academia de Guardias Marinas, el Observatorio Astronómico de
Cádiz y las experiencias de Jorge Juan y Ulloa en la medición del grado
meridiano, trataba de reducir a pasos agigantados el atraso en que se
encontraba la Armada. Con el apoyo del gran secretario de Estado de Marina,
Antonio Valdés, y la formación científica de un amplio grupo de oficiales, que
ya habían realizado grandes trabajos cartográficos liderados por el brigadier
Vicente Tofiño, se pudo organizar la más completa expedición científica del
siglo, liderada por Alejandro Malaspina.
En julio de 1789 salió de Cádiz con dos corbetas para llevar
a cabo una expedición que duró cinco años, en la que logró levantar una moderna
cartografía de las costas americanas y filipinas para facilitar el comercio,
además de una serie de trabajos naturalistas y científicos sumamente
importantes; los resultados fueron muy valiosos para la ciencia. Pero a su
regreso, Malaspina se encontró con el gobierno de Godoy y una situación
política que le parecieron nefastos, por lo que, recién nombrado brigadier y deslumbrado
por el éxito, trató de derrocar al Príncipe de la Paz, conocedor del peligro de
fracasar en el empeño. Este enfrentamiento no solo le envió a prisión, sino que
además impidió que se publicaran los resultados de la expedición, salvo los
trabajos cartográficos, perdiendo España la excelente oportunidad de agrandar
su prestigio. Decía Valdés que Malaspina fue un gran marino, pero un mal
político. Sin embargo, el haber actuado conociendo el riesgo que corría, le
convierten en un patriota.
