Cinco mujeres pertenecientes a la primera promoción de
militares de empleo comenzaron a prestar servicio a la Armada en el Polígono de
Tiro Naval Janer, en San Fernando.
Estas jóvenes, que juraron bandera en el mes de junio, se
especializaron en tres materias diferentes; artillería y misiles, dirección de
tiro y servicios sanitarios.
Esta primera promoción está estuvo compuesta por 32 jóvenes teniendo que superar distintas pruebas psicotécnicas, culturales y físicas, estando el listón a la misma altura para hombres y mujeres. Después de la jura de bandera, las marineras, al igual que el resto de sus compañeros, fueron destinadas a los distintos buques de la Armada durante un largo periodo.
