domingo, 15 de octubre de 2023

CASCOS ROMANOS

Los cascos romanos, conocidos como gálea o cassis variaban enormemente en cuanto a su forma. Uno de los primeros en utilizarse fue el casco de Montefortino, utilizado por los ejércitos de la República hasta el siglo I a. C., cuando fue reemplazado directamente por el casco Coolus y, más tarde, por el típico casco Imperial El casco montefortino era una copia de bronce barata y fácil de fabricar en masa del casco galo de hierro. Tenía carrilleras que protegían la cara y un pequeño saliente en la parte de atrás, para desviar golpes de la nuca. Era lo bastante abierto, sin embargo, para permitir al legionario ver u oír sin problemas. A partir de entonces, el modelo fue evolucionando durante el Imperio, en diseños de hierro cada vez más fuertes y con mayores protecciones, pero respetando la línea original.Sin embargo, durante el comienzo de la decadencia en el siglo III, se comenzaron a ver modelos más cerrados, que protegían más, pero limitaban la visión y audición del soldado, necesarias para ejecutar las órdenes. Lo que tal vez refleja una pérdida de la disciplina y entrenamiento necesarios para ejecutar los movimientos en combate, ordenados por los instrumentos musicales, o una simplificación o empobrecimiento de las mismas.Las constantes crisis económicas obligaron a introducir un modelo diferente, hecho en dos piezas unidas por un refuerzo o cresta metálica. Se hizo habitual como muy tarde en el siglo IV, siendo más económico y rompiendo definitivamente con la tradición del montefortino. Cascos romanos finales del siglo III principios del IV, de Robbie McSweeney Fuente Legio IX Hispana.


Fuente: The is Spain (Facebook)