Creada en 1920 para disponer
de una fuerza militar profesional en el norte de África, similar a la Legión
Extranjera francesa. Su primer comandante, el Teniente Coronel José
Millán-Astray, le infundiría su peculiar estilo y mística. Esta unidad
encuadraba a los españoles y extranjeros que voluntariamente se alistaban para
luchar en Marruecos. La Legión o Tercio de Extranjeros, como se denominó en su
origen, fue resultado del esfuerzo del entonces comandante de Infantería José
Millán-Astray. Las guerras coloniales en Marruecos propiciaban una fuerte
oposición popular al envío de soldados de reemplazo a África. Millán Astray
llegó a la conclusión de que España necesitaba una unidad de soldados profesionales,
con una moral y espíritu de cuerpo que le permitiese afrontar cualquier tipo de
cometido.
Inicialmente el Tercio
constaba de una plana mayor de mando y administrativa, y cuatro banderas
(unidad equivalente a un batallón). Cada bandera constaba de una compañía de
Plana Mayor, dos compañías de fusileros y otra de ametralladoras. Tras su
intervención en Marruecos y en la represión de alzamientos populares como la
Revolución de Asturias de 1934, la Legión participó junto al bando nacional en
la Guerra Civil Española. Posteriormente intervino en la Guerra de Ifni de
1957-58 y en el conflicto del Sahara Español (1959-1975)
El emblema de la Legión hereda los símbolos históricos de los Tercios Españoles. Tras una importante reestructuración en la década de 1990, ha participado desde entonces en numerosas misiones internacionales en distintas zonas del mundo, Bosnia-Herzegovina, Albania, Kosovo, Macedonia, Irak, Afganistán, Congo y el Líbano. A finales del siglo XX estaba formada por los tercios «Gran Capitán», 1.º de la Legión, y «Duque de Alba», 2.º de la Legión, y la Brigada «Rey Alfonso XIII» II, compuesta a su vez por los tercios «Don Juan de Austria», 3.º de la Legión, y «Alejandro Farnesio», 4.º de la Legión, más unidades de maniobra y de apoyo logístico.