domingo, 30 de julio de 2023

Las batallas que cambiaron la historia de España ( Parte 1)

En dos partes, os voy hablar de algunas de las muchas obras de Augusto Ferrer-Dalmau Nieto.

Quiero mostrar mi agradecimiento en nombre de toda la Hermandad, por concederme su autorización personal y así darnos la oportunidad de conocer sus obras un poco más. 

Augusto Ferrer-Dalmau Nieto es un pintor español de estilo realista, especializado en pintura de historia y batallas.

Retrata en muchos casos diversos aspectos y épocas de las Fuerzas Armadas de España con gran naturalismo y atención al detalle. 

Sus lienzos son la representación gráfica de momentos clave de la historia de España, de las guerras y duelos de armas que marcaron el destino de un país. Augusto Ferrer-Dalmau, conocido como el Pintor de Batallas, es la reivindicación patriótica, pero a su vez alternativa, de la memoria (militar) colectiva.

En 'Bocetos para la Historia' (Espasa) se recogen todas sus obras, detallistas y ambiciosas, que describen personajes y batallas de la España de los últimos cinco siglos, desde las gestas de los Tercios a las guerras del Rif, pasando por la Guerra de la Independencia y la conquista de América.

La batalla de las Navas de Tolosa

Las tropas de Pedro II de Aragón, Alfonso VIII de Castilla y Sancho VII de Navarra se unieron en 1212 en una cruzada contra los ejércitos de la media luna que capitaneaba al-Nasir. Los cristianos reunieron a unos 70.000 soldados contra los más de 100.000 almohades del califa y consiguieron la victoria gracias, sobre todo, a una carga del rey navarro contra la tienda roja de al-Nasir, defendida por la Guardia Negra. La batalla, desarrollada en el norte de Jaén, fue el impulso definitivo hacia la Reconquista.

Para representar este enfrentamiento, Ferrer-Dalmau no recurre, sin embargo, a ningún cruce de armas ni de ejércitos, sino que retrata a Pedro II antes de iniciarse las hostilidades en una actitud reflexiva y orgullosa, junto a su gran escudo con las barras rojas y amarillas de Aragón.

El milagro de Empel

El 7 de diciembre de 1585, el Tercio de Francisco Arias de Bobadilla está sitiado por las tropas holandesas en la isla de Bommel. Los españoles, fieles a su espíritu indomable -"¡Santiago y cierra, España!" era su lema- rechazan la capitulación. Los enemigos deciden entonces abrir los diques de los ríos colindantes para inundar el campamento español, quedando solo un trozo de tierra firme, el pequeño monte de Empel.

Con la muerte acechando, un soldado del Tercio que cavaba una trinchera halla un tabla flamenca con la imagen de la Inmaculada Concepción, a quien colocan en un altar y comienzan a rezarle. Por la noche, el río se congeló y las tropas españolas atacaron y derrotaron a los holandeses, cuyo almirante proclamó: "Tal parece que Dios es español al obrar tan grande milagro".