Ser Cabo Primero no es únicamente un empleo. Es una forma de
entender el servicio, el liderazgo y la responsabilidad. Quien ha llevado esos
galones sabe que representan sacrificio, compañerismo y el compromiso de ser
ejemplo para los demás.
Precisamente para mantener vivos esos valores nació la
Hermandad Nacional de Cabos Primeros de España (HECAPE), fundada en 2018 con un
objetivo muy claro: reunir a todos aquellos que, en cualquier momento de su
vida militar, alcanzaron el empleo de Cabo Primero en cualquiera de los
Ejércitos o en la Guardia Civil, fomentando la amistad, la cultura de defensa,
la memoria de quienes sirvieron a España y el compañerismo que siempre ha
caracterizado a las Fuerzas Armadas.
Sin embargo, todavía hay compañeros que dudan en dar el paso
por dos motivos muy habituales.
El primero es pensar que, por estar en activo, no pueden
pertenecer a HECAPE.
Nada más lejos de la realidad. HECAPE nació precisamente para unir a cabos primeros en activo, reservistas, veteranos y retirados. No pretende sustituir a ninguna institución militar ni interferir en la carrera profesional de nadie. Es una asociación de carácter fraternal y cultural que mantiene vivos los lazos entre quienes comparten un mismo empleo y unos mismos valores. De hecho, desde su creación ha contado con la participación de militares en activo y veteranos en sus encuentros nacionales y actividades.
La segunda objeción es aún más injusta.
Hay quien piensa que un Cabo Primero procedente del servicio
militar obligatorio, de reemplazo o de un reenganche no es un
"auténtico" Cabo Primero.
La realidad militar dice exactamente lo contrario.
Los galones de Cabo Primero nunca los regaló nadie. Se
obtenían tras cumplir los requisitos establecidos en cada época, superar las
pruebas correspondientes y asumir unas responsabilidades concretas. Cambiaron
las leyes, cambiaron los modelos de Fuerzas Armadas y cambió el sistema de
acceso, pero nunca cambió el significado del empleo.
El Ejército ha tenido distintas generaciones de militares: profesionales, de reemplazo, voluntarios especiales, reenganchados y militares de larga duración. Todos sirvieron bajo la misma Bandera y todos desempeñaron las funciones que España les encomendó.
No existen cabos primeros de primera y de segunda.
Existen cabos primeros.
El uniforme podía ser diferente. La época también. Pero el orgullo de llevar los galones era exactamente el mismo.
HECAPE no pregunta cómo llegaste al empleo. Pregunta si
alguna vez lo llevaste con honor.
Porque la Hermandad entiende que la historia militar de
España no puede escribirse dejando fuera a miles de hombres y mujeres que,
durante décadas, fueron cabos primeros y ejercieron el mando de pequeñas
unidades, formaron soldados, cumplieron misiones y asumieron responsabilidades.
Los encuentros nacionales de HECAPE son la mejor prueba de ello. Cada año reúnen a cabos primeros de generaciones muy distintas, procedentes de todas las armas y especialidades, junto a otras asociaciones militares y de veteranos, en actos de homenaje a la Bandera, a los caídos y a quienes continúan sirviendo a España.
La Hermandad no vive del pasado.
Construye presente.
Sirve para reencontrarse con antiguos compañeros, conocer a
otros que compartieron el mismo empleo en distintas unidades, transmitir los
valores militares a la sociedad y demostrar que el espíritu de servicio no
termina cuando finaliza un destino o una carrera militar.
Si alguna vez fuiste Cabo Primero, esta también es tu casa.
Da igual si fuiste profesional, de reemplazo, reenganchado,
reservista o si continúas hoy en activo.
Los galones que un día llevaste forman parte de tu historia.
Y la historia de los Cabos Primeros de España solo estará completa cuando todos caminemos juntos bajo una misma Hermandad.
Porque el empleo no distingue generaciones. El compañerismo tampoco.
