Hace 86 años según Ley de 21 de junio de 1940 se creó el
empleo de Cabo Primero, que tan extraordinarios servicios ha prestado y presta
en la Fuerzas Armadas desde su origen hasta nuestros días. Unas divisas que se
crearon para ser estímulo de los empleos de tropa y atenuar el desnivel que se
producía entre los empleos de sargento y cabo.
Las palabras que bautizaron su creación fueron: “Todo ello aconseja el dar estado oficial a lo que la necesidad obliga periódicamente, esto es, a crear un empleo intermedio de Cabo Primero que desempeñando las funciones tácticas de pelotón o similares, salve aquellos inconvenientes y sea un estímulo a la justa aspiración de los empleos inferiores del Ejército.”
Con respecto a esta figura tan emblemática en el Ejército
Español, es preciso distinguir dos períodos marcados por la Ley de 21 de junio
de 1940, en la que se recupera este empleo después de un paréntesis de más de
una década.
Es considerada de gran importancia ya que quienes las
ostentan desempeñan funciones de suboficial, a pesar de estar encuadrados
dentro de la tropa. Puede asumir las tareas del sargento, en ausencia de él,
por su capacitación.
¿Cuándo aparece el Cabo Primero?, todo apunta a que fue casi
finalizando el reinado de Carlos III o principios de Carlos IV mediante unas
Ordenanzas de 22 de octubre y 12 de diciembre de 1762. A lo largo de los años
siguientes se mantiene con los distintos monarcas: José Bonaparte, Fernando
VII, Isabel II, Amadeo de Saboya y Alfonso XII, quizá reforzada y regularizada
en estos dos últimos períodos por la aparición del Ministerio de la Guerra (en
1851).
Fue durante el reinado de Alfonso XIII, concretamente en 1926 cuando este empleo desaparece. En esta fecha permanecía al frente del gobierno el general Miguel Primo de Rivera y era Ministro de la Guerra, el coronel de Caballería Juan O´Donnell y Vargas, III duque de Tetuán.
