El 30 de noviembre de 1906, el general José López Domínguez
(1829-1911) dejó la presidencia del Consejo de Ministros. Había accedido al
cargo el 6 de junio del mismo año, nombrado por José Canalejas Méndez.
Era el más prestigioso de los generales políticos
independientes a finales de la década de los 80. Se le consideraba el heredero
político del general Francisco Serrano después de su fallecimiento en 1885.
Fue Diputado a Cortes Constituyentes en 1869, subsecretario
de la Presidencia con el general Prim y luego secretario de la Regencia, y
ayudante del rey Amadeo. Con la 1ª República, Emilio Castelar lo llamó para
rendir Cartagena, en las guerras cantonales, y posteriormente Bilbao. Con la
Restauración en 1874, entró en el partido Liberal Fusionista de Práxedes Mateo
Sagasta.
El 29 de diciembre de 1874, el general Martínez Campos, ante
tropas formadas en Sagunto, se pronunció a favor de la Restauración de Alfonso
XII, hijo de la reina Isabel II, en el trono de España. Comenzaba así el
periodo más estable del liberalismo español del siglo XIX, de manos del
verdadero artífice de la Restauración: Antonio Cánovas del Castillo.
El 31 de diciembre de 1875, mediante un Real Decreto, se
convocó a cortes constituyentes, que se fijaban para el siguiente 20 de enero
de 1876. Promulgada en 30 de junio de 1876, la Constitución permaneció
hasta el mes de septiembre de 1923, cuando la anuló el general Primo de Rivera.
Respecto al ejército, la constitución marcaba que fuera
defensor de la integridad y la independencia nacional y del orden
constitucional. Cánovas quería un ejército alejado de la vida política y de las
tentaciones de los pronunciamientos. Sin embargo, percibía una serie de
urgentes y necesarias reformas en su seno. Fueron tres las principales: la de
los generales Arsenio Martínez Campos (ministro de la Guerra entre el 8 de
febrero y 13 de octubre de 1881), Manuel Cassola y Fernández (ministro de la
Guerra entre el 8 de marzo de 1887 y el 14 de julio de 1888) y José López
Domínguez (ministro de la Guerra entre el 11 de diciembre de 1892 y el 23 de
marzo de 1895).
López Domínguez falleció en Madrid el 17 de octubre de 1911.
