Inspección técnico ocular de
vehículos llevada a cabo por el Equipo de Reconstrucción de Accidentes de
Tráfico (ERAT) en Los Alcázares, utilizando para ello un láser scanner (Murcia,
2023).
Fuente: Agrupación de Tráfico.
Guardia Civil.
El 7 de octubre de 2003, por Orden número 20 de la Jefatura
de la Agrupación de Tráfico, se creó el Equipo de Reconstrucción de Accidentes
de Tráfico (ERAT). Desde entonces, su misión es investigar siniestros viales
complejos en los que haya un número elevado de víctimas o de vehículos
implicados, así como trabajar en apoyo a los distintos equipos de Atestados u
otras unidades de investigación de la Guardia Civil y cuando las autoridades
judiciales o el Ministerio Fiscal lo requieran para aclarar las circunstancias
o causas de los siniestros.
El proyecto de este tipo de investigaciones tan
especializadas dentro del Cuerpo de la Guardia Civil surgió en la Escuela de
Tráfico de Mérida en el año 1998. El centro de formación, además de colaborar
con el ERAT, imparte formación en esta materia a distintos cursos de
especialización y actualización.
El ERAT, como unidad central de investigación, está
encuadrado orgánica y funcionalmente en el Área de Operaciones de la Jefatura
de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil. El personal, con base en
Madrid, está altamente cualificado para desempeñar labores periciales y recibe
formación continua de instituciones públicas y privadas, nacionales e
internacionales. Por todo ello, la unidad es un referente en los procedimientos
y técnicas de los instructores de atestados de tráfico de la Guardia Civil y de
otros cuerpos policiales nacionales e internacionales.
Sus investigaciones se dividen en dos fases. Una primera dedicada a la recogida de datos de los factores que intervienen en el siniestro vial: la vía, los vehículos y las personas implicadas. Hacen uso, para ello, de nuevas tecnologías y sistemas avanzados de investigación (láser scanner, acelerómetro, Crash Data Retrieval (CDR), diagnosis electrónica, cámaras de videovigilancia, drones, etc.) y una segunda fase donde se analiza la información, se calculan las velocidades de las unidades de tráfico implicadas, estableciéndose hipótesis de cómo y por qué se produjo el siniestro vial, con las que se determinan las causas de producción. Finalizando con la reconstrucción del accidente en 3D, en forma de vídeos que se incorporan a los informes periciales.
