Acto anual organizado por la
Comandancia de Castellón en el monolito situado en el barranco por el que
pasaba el antiguo camino en Oropesa del Mar (Castellón, 14 de septiembre de
2023).
Fuente: Oficina de Relaciones
Informativos y Sociales. Guardia Civil.
El 14 de septiembre de 1850, los guardias civiles Pedro
Ortega y Antonio Giménez murieron ahogados en el barranco de Bellver, en
Oropesa (Castellón), al intentar salvar a los viajeros de la diligencia que
hacía el recorrido Valencia-Barcelona y que fue empujada al mar por un torrente
de agua producido a causa del temporal que azotaba la zona.
Al oír los gritos de auxilio y ver el peligro de los
viajeros, los guardias civiles de servicio se quitaron sus pertrechos y no
dudaron en arrojarse a las aguas, pereciendo en una noche aciaga ahogados como
todo el pasaje. A la mañana siguiente, 14 cadáveres, entre ellos, los de los
dos guardias, se veían tendidos sobre las arenas de la playa.
Ambos fueron los dos primeros agentes que perdieron la vida
en una acción humanitaria en la historia del Cuerpo, fundado sólo seis años
antes, en 1844. Los servicios humanitarios fueron un pilar base en la creación
y organización del Cuerpo de la Guardia Civil. La propia Cartilla encomienda
al agente de la Benemérita el deber de auxiliar a la población en caso de
catástrofes, siniestros y accidentes.
El heroísmo de los citados guardias civiles fue inmortalizado con un monolito que se erigió en su recuerdo en el barranco de Bellver por orden de Francisco Javier Girón y Ezpeleta de las Casas y Enrile, II Duque de Ahumada y V Marqués de las Amarillas, cuya leyenda reza “A la memoria de los guardias civiles Pedro Ortega y Antonio Giménez, que, en la noche del 14 de septiembre de 1850, perecieron por salvar a los pasajeros que se hundieron con la diligencia arrastrada por las aguas de este torrente”. Años después, en su base fue colocada otra placa en la que puede leerse “150o ANIVERSARIO. OROPESA DEL MAR. En agradecimiento a la BENEMÉRITA por la labor humanitaria desarrollada durante 150 años y especialmente a Pedro Ortega y Antonio Gimeno, guardias civiles fallecidos por salvar a sus conciudadanos en este barranco de Bellver”.
