Carabineros con la uniformidad de
gala en Fuenterrabía (Guipúzcoa, 1908).
Fuente: Servicio de Estudios
Históricos. Guardia Civil.
El 7 de septiembre de 1929 se concedió al Cuerpo de
Carabineros la Gran Cruz de la Orden Civil de Beneficencia, con distintivo
negro y blanco, como reconocimiento a “los múltiples actos y servicios
abnegados, humanitarios y heroicos que los individuos pertenecientes al mismo
llevan realizados con motivo de incendios, inundaciones y salvamento de
náufragos”.
En términos análogos, el 4 de octubre de ese mismo año la Guardia Civil recibió la misma distinción, otorgándosele públicamente y de forma oficial el título de Benemérita. El carácter benemérito o benefactor de la Guardia Civil forma parte de su naturaleza desde su creación y ha sido una constante a lo largo del tiempo con conductas que han dado lugar previamente a la concesión de 438 Cruces de Beneficencia a título personal a miembros del Cuerpo.
