Guardias civiles de la primera
promoción de mujeres, desfilando en un acto oficial (Logroño, 1988).
Fuente: Oficina de Relaciones
Informativas y Sociales. Guardia Civil.
El Real Decreto Ley 1/1988, de 22 de febrero, reguló el
acceso efectivo de la mujer a la Guardia Civil, que permitía a las mujeres
acceder a las pruebas para la incorporación como guardias civiles en igualdad
de condiciones que los hombres. Con ello, se garantizaba la igualdad de
derechos y oportunidades entre hombres y mujeres para desarrollarse
profesionalmente.
En marzo de 1988 se publicó la primera convocatoria del
Cuerpo en la que se admitirían mujeres y a la que se presentaron 2917
aspirantes. Finalmente, 197 consiguieron plaza para realizar el correspondiente
curso de formación en la Academia de la Guardia Civil de Baeza (Jaén),
integrando así la primera promoción con mujeres de la Guardia Civil.
No obstante, la presencia de la mujer en el Cuerpo se remonta
al año 1950 con la creación de la figura de las matronas de la Guardia Civil,
como herencia de las matronas del extinto Cuerpo de Carabineros. Estas mujeres,
en su mayoría viudas y huérfanas del Cuerpo, prestaban sus servicios en
unidades de especialistas fiscales en aduanas, tanto terrestres como marítimas,
con la misión de realizar principalmente los registros a mujeres.
Desde el primer momento la mujer pudo acceder a todas las especialidades del Cuerpo, sin tener limitado ningún puesto en el mismo.
