Escudo oficial para el guion de la
Jefatura de Información de la Guardia Civil.
Fuente: Boletín Oficial de la Guardia
Civil.
El 24 de febrero de 1941, el director general del Cuerpo
dictó una circular que, junto con la Orden Reservada de 1 de abril del mismo
año, estableció la creación del Servicio de Información de la Guardia Civil
(SIGC). Inicialmente, se determinó su ubicación en la 2a Sección del recién
creado Estado Mayor del Cuerpo, situación que se mantuvo hasta 1988, año en que
se creó el Servicio Central de Información, bajo dependencia directa del
director general.
Los citados documentos, de carácter reservado, recogieron
las primeras instrucciones detalladas para el funcionamiento del Servicio de
Información, que se diferenció de los cometidos que hacían hasta ese momento
las Brigadillas de Información, que pasaron a denominarse de Investigación y
cuyo cometido era prevenir robos y asaltos en los trenes.
Los primeros integrantes del Servicio pasaron a la historia
por ser los primeros guardias civiles que fueron autorizados a prestar
servicio sin usar el uniforme reglamentario. La primigenia estructura del SIGC
estaba formada por Oficinas de Información, dependientes de los tercios y
comandancias de la Guardia Civil.
La Jefatura de Información de la Guardia Civil tiene como
misión específica organizar, dirigir y gestionar la obtención, recepción,
tratamiento, análisis y difusión de la información de interés para el orden y
la seguridad pública en el ámbito de las funciones propias del Cuerpo, así como
la utilización operativa de la información, especialmente en materia
antiterrorista, en el ámbito nacional e internacional.
Para llevar a cabo esta misión, se estructura en una
organización con un nivel central, significada por la propia Jefatura de
Información y un nivel territorial a través de las secciones de información de
las zonas, los grupos de información de las comandancias y, en su caso, de los
equipos básicos de información.
Producto de la experiencia en la lucha contra el terrorismo y la constante adaptación a las nuevas amenazas, las unidades del SIGC han desarrollado estructuras, técnicas y procedimientos altamente eficaces y reconocidos a nivel nacional e internacional, que han contribuido con sus servicios a la derrota de distintas organizaciones terroristas como ETA y PCE-r GRAPO.
