Con profundo pesar, hoy la familia de HECAPE se une en
homenaje a nuestro querido socio fundador y presidente honorífico, Luis
Aceituno Algaba. Su partida nos deja un gran vacío, pero también el recuerdo
imborrable de su dedicación, su generosidad y su inquebrantable compromiso con
la Hermandad de Cabos Primeros.
Luis fue un hombre ejemplar, cuyo legado trasciende más allá
de los logros personales. Fue un pilar fundamental en la creación y
consolidación de nuestra hermandad, dejando una huella que permanecerá viva en
cada uno de los que tuvimos la fortuna de conocerlo y trabajar a su lado. Su
visión y liderazgo fueron el cimiento sobre el cual HECAPE se construyó, y su
espíritu seguirá siendo una guía para todos nosotros.
En este momento de despedida, pedimos que el Cristo del
Calvario lo acoja en su seno y le conceda el descanso eterno. Su memoria vivirá
entre nosotros, recordándonos que la muerte no es el final, sino el comienzo de
una nueva etapa en la paz de Dios.
Descanse en paz, Luis Aceituno Algaba. Siempre te llevaremos
en nuestros corazones.
