Los hechos ocurrieron cuando los militares se desplazaban por
carretera en una columna militar, que había partido de la base “Cerro Muriano”
(Córdoba) y se dirigía al Campo de Maniobras y Tiro “Álvarez de Sotomayor”
(Almería), para la realización de un ejercicio tipo alfa.
Ambos militares viajaban en una ambulancia militar, cuando
por causa de una incidencia en uno de los vehículos de la columna militar
realizaron una parada técnica a la altura del kilómetro 318 de la autovía
Granada-Almería (A-92), donde se encontraba el restaurante.
Al entrar en el establecimiento, el cabo primero
Abderrahaman, especialista en apoyo sanitario, y el cabo de Artillería Edén,
observaron que en una de las mesas, un octogenario se había desmayado durante
la comida y se encontraba rodeado por sus familiares, que intentaban
reanimarle.
Inmediatamente, los dos militares se acercaron al anciano
para prestarle los primeros auxilios. Mientras el cabo primero Abderrahaman
atendía al enfermo, el cabo Edén llamó a los servicios de emergencia y se
dirigió a la ambulancia para coger una mochila de Soporte Vital Básico.
Como la víctima era diabética, en un principio pensaron que
se trataba de una hipoglucemia, pero después de tomarle la tensión y realizar
una prueba de glucosa, descubrieron que sufría una hipotensión y le prestaron
la asistencia necesaria para conseguir estabilizarlo, impidiendo que el anciano
perdiera la consciencia.
Los dos militares se mantuvieron así junto al enfermo en todo momento, sin dejar de prestarle sus cuidados y tranquilizando al mismo tiempo a la familia, hasta que llegaron los efectivos sanitarios que desplazaron al anciano en ambulancia hasta un centro hospitalario.