Siete oficiales del Ejército del Aire y del Espacio y
de la Armada Española están recibiendo un curso conjunto para la
cualificación de Supervisor Táctico de Operaciones - Vigilancia Marítima (STO-VIGMA)
y Tactical Coordinator (TACCO), con la vista puesta en la llegada de
los nuevos aviones de dicho rol C295W.
Esta formación se está impartiendo en la base aérea del Ejército
del Aire y del Espacio de Gando (Gran Canaria) y de ella han dado detalles
en un vídeo dos de los alumnos, un capitán de esta institución y un teniente de
navío de la Armada al pie de uno de los CN235 VIGMA o D.4 del Ala 37 pero
asignado al Grupo 82 del Ala 46, donde se da la formación práctica.
Es un ejemplo más del esfuerzo de las Fuerzas Armadas por el
desarrollo del ámbito conjunto y la interoperatividad con la misión de seguir
formando el personal que opera los D.4 y de cara a la incorporación de los
TACCO en las tripulaciones de los futuros C295W, con los que se va dotar
el Ejército del Aire y del Espacio (EAE).
En total, en el curso, que durará dos meses y medio,
participan 5 alumnos de las tres Unidades del EAE que operan los CN235 VIGMA,
que son el Ala 48 (con sede en Cuatro Vientos/Getafe (Madrid)), el Ala 49 (Son
San Juan (Mallorca)) y el Ala 46, además de dos de la Armada, de la
Flotilla de Aeronaves (FLOAN), que tiene sede en Rota (Cádiz).
Los TACCO de la Armada española han
operado hasta el pasado año a bordo de los Lockheed P-3 Orión del
Grupo 22 (Ala 11) del Ejército del Aire, hasta su baja, sin estar entonces
siquiera contratado el sustituto, lo que dejó a España sin aviones con
capacidad de guerra antisubmarina o Anti Submarine Warfare (ASW).
Es además muy urgente la sustitución de la capacidad de
Vigilancia Marítima del EAE, sustentada por los antiguos CN235, que antes
operaban como aviones de transporte, lo que vendrá de la mano de la aprobada
adquisición de los C295W, tanto para cubrir esa necesidad como la de
patrulla marítima o Maritime Patrol Aircraft (MPA). Así, espera
recibir, aunque podrá haber retrasos, entre 2027 y 2031, un total de 16 de
estas aeronaves por un valor estimado de 2.034 millones de euros.
Fabricados en la planta de San Pablo (Sevilla) de
Airbus, se entregarán hasta 10 de la variante VIGMA y 6 de los más
complejos y caros MPA, que estarán dotados de capacidad para guerra
antisubmarina, capaces de localizar y perseguir submarinos gracias a sus
sistemas de detección acústica, la bola (sensor infrarrojo/electróptico) y el
aguijón que contiene el detector de anomalías magnéticas o Magnetic
Anomaly Detector (MAD). Además, contarán con capacidad de destruirlos
gracias a los torpedos ASW, que se fijarán en puntos duros bajo las alas.
Fuente
https://www.defensa.com/espana/ejercito-aire-armada-forman-conjuntamente-jefes-mision-aviones
