En el apéndice número 3 del
Reglamento del Servicio de Aeronáutica (aprobado por RO de 16 de
abril de 1913) decía: "El personal del servicio aeronáutico llevará sobre
el uniforme el emblema de Aeronáutica: dos alas de plata con un disco rojo en
medio y una Corona Real encima. Este emblema será de metal para los soldados y
clases de tropa, que lo llevarán en el brazo izquierdo; y bordado para los
jefes y oficiales, que lo llevarán en el costado derecho a la altura del primer
botón de la guerrera". "Los pilotos de globo añadirán al emblema una
rueda de timón, y los de aeroplano una hélice de cuatro ramas".
Si se disponía de dos o de los
tres títulos aeronáuticos, los distintivos se sobreponían uno encima de otro.
Los observadores solamente ostentaban el emblema sin ningún distintivo hasta
que por Orden del 17 de septiembre de 1920 se creó uno especial para esta
titulación que consistía en una estrella dorada de cinco puntas, inscrita en el
círculo rojo.
La historia del proyecto de
este emblema se desarrolló en el domicilio del Infante Alfonso de Orleans y
Borbón, donde un pequeño grupo de oficiales debatían la necesidad de disponer
de un emblema para la aeronáutica, pero que su diseño no fuese tan moderno que
con el transcurso del tiempo quedase anticuado. Debía de tener un origen tan
antiguo que no pudiese pasar de moda. La infanta Beatriz, que se encontraba
presente en la reunión, como egiptóloga y buena dibujante, propuso que podía
inspirarse en el "escarabajo sagrado" (o bien pudo pensar en el
"disco alado" de la tumba de Sethi o en las alas desplegadas de la
diosa Maat) y dibujó las dos alas de plata unidas por un disco rojo y orladas
por la corona real, diseño que fue aceptado con la complacencia general.
Por fin, nació como emblema de
la Aviación Militar Española por Real Orden Circular de abril de 1913.
Este emblema ha perdurado a
través de los años de existencia de la Aviación en nuestra nación, con pequeñas
variantes, ya que se sustituyó la corona real por una mural durante la II República,
para suprimirla poco más tarde; durante la Guerra Civil, en la zona
gubernamental se le colocó -por poco tiempo- una estrella roja de cinco puntas,
mientras que en la zona sublevada se puso una corona imperial y en el fondo del
disco rojo el águila de San Juan en negro, hasta que en la reinstauración
monárquica volvió a situarse la corona real, tal como se mantiene en nuestros
días.
(Del libro "Uniformidad
de la Aeronáutica Española" del coronel Jaime Aguilar Hornos, 1993.
Editado por el Museo del Aire)
En lenguaje coloquial se
conoce como "Rokiski" al emblema de plata que llevan sobre el
uniforme aquellos que están en posesión de algún título aeronáutico. El nombre
le viene del de Luis Rokiski, un afamado grabador que entre el año 1939 y el de
su muerte hacia 1965, realizó los emblemas "de pecho" para todos los
aviadores de aquella época, en su taller del número 27 de la calle de Carretas.
El "Rokiski" es, en consecuencia, precisa y únicamente, el emblema de
plata que se lleva en el pecho con los distintivos de los títulos aeronáuticos
que correspondan a quien lo ostenta, según asegura Emilio Herrera Alonso,
coronel de Aviación y miembro de número del IHCA.
Fuente: Ministerio de Defensa - Cultura Aeronáutica
