Fue una de las más poderosas
órdenes militares cristianas de la Edad Media. Se mantuvo activa durante algo
menos de dos siglos. Fue fundada en 1118 o 1119 por nueve caballeros franceses
liderados por Hugo de Payns tras la Primera Cruzada. Su propósito original era
proteger las vidas de los cristianos que peregrinaban a Jerusalén tras su
conquista. La orden del temple Aprobada oficialmente por la Iglesia católica en
1129 Los caballeros templarios tenían como distintivo un manto blanco con una
cruz paté roja dibujada en él. Militarmente, sus miembros se encontraban entre
las unidades mejor entrenadas que participaron en las Cruzadas En España la
orden comienza su implantación en la zona oriental de la Península Ibérica en
la década de 1130. En 1131, el conde de Barcelona, Ramón Berenguer III, pide
ingresar en la orden. Ante la incursión almohade, los templarios lucharon en el
ejército cristiano, venciendo en la batalla de Las Navas de Tolosa (1212) junto
a los ejércitos de Alfonso VIII de Castilla, Sancho VII de Navarra y Pedro II
de Aragón. Los templarios ayudaron a repoblar zonas conquistadas por los
cristianos, creando asentamientos en los que edificaban ermitas Fuente Templar.
"Non nobis, Domine, non
nobis. Sed Nomini Tuo Da Gloriam"
"No a nosotros, Señor, no a nosotros.
Sino a Tu nombre sea dada la gloria".
