La Hermandad de Antiguos
Caballeros Legionarios de Las Palmas celebró el 13 de enero, en el cementerio
de San Lázaro de la capital grancanaria, un acto de homenaje a los compañeros
muertos en la acción de Edchera (antiguo Sáhara Español), en 1958.
Presidido por el jefe de la
Brigada de Infantería Ligera "Canarias" XVI y comandante militar de
Las Palmas, general Alfonso García-Vaquero, el acto comenzó con una breve
reseña histórica a cargo del presidente de la Hermandad, coronel Germán
Rodríguez, en la cual explicó las circunstancias en las que se produjo el
combate. "En una acción de reconocimiento, la XIII Bandera de la Legión
avanzaba por la Saguia el Hamra, un profundo y largo barranco. En vanguardia
progresaba la 2º Compañía, dando seguridad al grueso de la fuerza contra
posibles emboscadas. Al llegar a Edchera, fueron atacados por sorpresa desde
las alturas del barranco", señaló. Por su comportamiento heroico,
obtuvieron la Cruz Laureada de San Fernando el brigada Francisco Fadrique y el
caballero legionario Juan Maderal, que perecieron mientras protegían la
retirada de sus compañeros.
Finalizada la alocución, se
recitaron dos espíritus del Credo Legionario (el de la Bandera de la Legión y
el de la Muerte). A continuación, tres supervivientes de la acción de Edchera
depositaron una corona de laurel en el Panteón Militar del cementerio, donde
los presentes pudieron visitar las tumbas de algunos de los 37 héroes que
perdieron la vida en el combate.
Supervivientes de la acción portan la corona
Antecedentes históricos
El Combate de Edchera tuvo
lugar el 13 de enero de 1958. Ese día la XIII Bandera acantonada en El Aiuún
recibe la orden de desplazarse a Edchera con la misión de efectuar un
reconocimiento de dicha zona y obtener información sobre el enemigo. En el
transcurso del movimiento la columna recibe fuego intenso de un enemigo
establecido y perfectamente organizado sobre el borde de la Saguia El Hamra.
Los legionarios intentan una maniobra envolvente pero ven frustrada su
estrategia porque el enemigo dispara desde una zona muy difícil de batir. La
bandera sufre gran cantidad de bajas incluida la del capitán Jáuregui, jefe de
la 1ª Compañía. El movimiento es abortado ya que el enemigo reacciona
intentando desbordar a la bandera por el flanco norte. Cuando se ordena el
repliegue de la 1ª Compañía, el brigada Fadrique, jefe de la 3ª Sección, ordena
a sus hombres abandonar el cauce del río y se quedaron un fusil ametrallador
junto al legionario Maderal Oleaga para proteger el movimiento de los
legionarios. El 14 de enero la bandera emprende el regreso transportando las
bajas propias. Entre los muertos figuran el brigada Fadrique y el legionario
Maderal Oleaga. Ambos fueron condecorados por su heroico comportamiento durante
el combate, con la Cruz Laureada de San Fernando, la más alta condecoración del
Ejército Español.