sábado, 22 de julio de 2023

EL EMPLEO DE CABO EN LA LEGIÓN

Mandan tanto cada uno de ellos, como el mismísimo Teniente Coronel.

Estas fueron las palabras como fórmula, para dar posesión al empleo de Cabo Legionario, que en Noviembre de 1920, los que tuvieron en alcanzarlo por primera vez en el Tercio de Extranjeros.

Desde esa fecha el sistema para acceder al empleo de Cabo el primero en el escalafón de mandos Legionarios, ha pasado por diferentes etapas desde méritos de guerra durante las diferentes Campañas cursos de 9 meses, y uno al año de tres meses y dos al año, y así hasta llegar al sistema actual.

El empleo de Cabo tiene todo un historial, repleto de hechos sobresalientes de heroísmo, entre ellos el del Cabo Suceso Terreros, muerto en el blocao de la muerte o el Malo.

El Cabo Queija, perteneciente a la IIª Bandera, que tuvo el honor de ser el primer Legionario muerto en combate, a título póstumo gano el empleo de Cabo.

Y así una interminable lista de Cabos Legionarios, que cumpliendo los espíritus del credo Legionario, elevaron hasta el cenit de la gloria el prestigio del Tercio y la categoría de ese empleo.

Pero en la actualidad los aspirantes al empleo de Cabo, tienen que ser mujeres y hombres a tono con las exigencias de un Ejercito de Vanguardia.

Ya no es suficiente el valor el carácter la disciplina y el coraje aunque sigan siendo imprescindibles.

El Cabo tiene que ser además, en el Ejercito Español de hoy y en el del futuro, conocedor de las teorías de tiro, de la topografía y la táctica, ser conductor experto tirador de primera fila Operador de radio, en suma un especialista capaz de dirigir y emplear con eficacia todos los elementos de combate con los que actualmente La Legión Española, está dotada.

El Cabo debe de ser a la vez ejemplo, líder instructor y jefe de los componentes de su escuadra a los que ha de formar e impulsar ejerciendo el mando de su empleo pero sobre todo proyectando en ellos el estímulo de su actuación personal a través de sus conocimientos profesionales.

El Cabo Legionario será el digno sucesor de tantos compañeros ilustres que en el pasado cumplieron lo que las exigencia de entonces demandaba.